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Volvió la convulsión a los mercados por Asia

La desconfianza en las posibilidades de recuperación de la economía japonesa y los temores a una devaluación en China vuelven a provocar alarma. La bolsa local cayó 3,9 por ciento.

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Las miradas siguen centradas en lo que acontezca en China

 

t.gif (67 bytes)  El infierno parece estar cada vez más cerca. Por tercera vez en una semana, el gobierno de China debió intervenir ayer en el mercado vendiendo dólares para quitar presión sobre el tipo de cambio. Al mismo tiempo, el yen continúa en picada y el gobierno japonés no logra convencer de que logrará reactivar la economía nipona. La crisis del sudeste asiático atraviesa uno de los momentos más tensos desde que estalló hace un año. En este clima, la Bolsa porteña bajó ayer un 3,9 por ciento --el peor declive de la región--, por lo que el índice MerVal, que agrupa a las acciones líderes, terminó en los 511,97 puntos, el nivel más bajo desde setiembre de 1996. Los títulos de deuda argentinos volvieron a caer en picada: entre el 2 y el 3 por ciento.

En la city, los operadores están divididos entre quienes piensan que China devaluará en las próximas horas y entre quienes apuestan a que logrará sortear el chubasco. En ese país y en Japón parece estar la clave del perfil que tomará la crisis de aquí en más. Si China devalúa el yuan, que ayer cerró clavado nuevamente en las 8,28 unidades por dólar gracias a la intervención de su banco central, la caída del dólar de Hong Kong se daría automáticamente. Y de ahí a que una corrida cambiaria se traslade a Buenos Aires hay un solo paso. Es que Hong Kong mantiene desde hace 14 años un régimen de convertibilidad muy parecido al que instrumentó la dupla Menem-Cavallo. Y su defunción no haría otra cosa que sembrar dudas sobre el modelo argentino.

Las incógnitas que despierta China --en el mercado paralelo de cambio el yuan tocó las 8,9 unidades por dólar, un 7,5 por ciento por arriba de la cotización oficial-- afectó a todos los mercados emergentes. Al 3,9 por ciento que perdió Buenos Aires, se sumaron los derrapes del 2,9 por ciento en México; 1,5 por ciento en San Pablo y 1,2 por ciento en Santiago de Chile. Wall Street apenas sufrió: bajó el 0,3 por ciento. En lo que va de agosto, el MerVal lleva perdido el 13 por ciento. Y un 25,5 por ciento en el año.

La mala performance de las acciones mantiene recluidos a los inversores extranjeros, poco confiados en lo que pueda acontecer en los denominados mercados emergentes. Pero en la rueda de ayer tampoco se notó la presencia activa de las AFJP, también replegadas para evitar retracciones más profundas en sus ya deteriorados índices de rentabilidad. El volumen de negocios sumó 23 millones de pesos, una de las marcas más pobres desde que se unieron las operaciones electrónicas y del recinto. "Vamos a vivir un sube y baja muy fuerte. Puede haber complicaciones con la devaluación de la moneda china", estimó el economista Guillermo Calvo. Sin embargo, aclaró que "afortunadamente la Argentina está muy fuerte" para enfrentar la crisis asiática. "Brasil también nos puede dar un susto", completó.

El fuerte sacudón que ayer volvieron a mostrar los títulos de deuda externa también preocupó a los financistas. Los bonos Brady cayeron entre 2 y 3 por ciento --el mismo nivel que cedieron el último viernes-- y el Argentina 2027 perdió el 4 por ciento. Con esto, la diferencia entre la tasa implícita de los bonos del Tesoro norteamericano y los locales al mismo lapso de vencimiento se ubicó en los 620 puntos básicos, cada vez más cerca del máximo de 730 marcados hace dos años, cuando Domingo Cavallo dejó el Palacio de Hacienda. Esto significa que el denominado riesgo-país es cada vez más alto, lo que es directamente proporcional a las tasas de interés que el Gobierno consiga en los mercados internacionales para financiarse. Sevel (-10 por ciento), Comercial del Plata (-8,9) y Alpargatas fueron los papeles más castigados en la sesión de ayer.

Toda la atención de los operadores estará puesta esta mañana en el cierre de la bolsa de Tokio y en la cotización del yen, que ayer cerró en su mínimo de las últimas siete semanas: a 146,3 unidades por dólar. La última vez que tocó ese piso, los gobiernos de Japón y de los Estados Unidos intervinieron para sostener la moneda nipona. Esa posibilidad está cada vez más cercana. Lo mismo que el infierno.

 


Mala acción

Empresas                           Variación                                           porcentual

Sevel                                  -10,0
Comercial del Plata               -8,9
Alpargatas                            -8,8
Renault                                 -6,5
Acindar                                -6,1
Ledesma                              -5,6
Indupa                                 -4,3
Siderca                                -3,9
Telecom                               -3,9
Molinos                                -3,4
Banco de Galicia                  -3,2
Astra                                   -3,1
Irsa                                     -2,4
Telefónica                           -2,0
Central Costanera               -1,9
Pérez Companc                  -1,4

En el mundo

Bolsa                                 Variación                                           porcentual

Rusia                                   -8,5
Caracas                               -4,6
Buenos Aires                       -3,9
Tailandia                              -3,7
China                                   -3,1
Malasia                                -3,0
México                                -2,9
Taiwan                                 -2,1
San Pablo                            -1,5
Filipinas                               -1,4
Tokio                                  -1,3
Santiago                              -1,2
Lima                                    -1,1
Corea del Sur                      -0,6
Indonesia                             -0,6
Nueva York                         -0,3



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