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LA CRISIS GOLPEA FUERTE EN EL MERCADO LABORAL
Empezó la ola de despidos

Hace ocho meses que la ocupación no aumenta. Pero, encima, en agosto hubo varios sectores que expulsaron mano de obra.  Hay unos 160 mil empleos menos que el año pasado.

De persistir la crisis, las colas de buscadores de empleo serán cada vez más largas.
Los consultores ya empiezan a hacer apuestas acerca de cuánto aumentará el desempleo.

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Por Maximiliano Montenegro

t.gif (67 bytes) La crisis empezó a borrar empleos. Según las cifras elaboradas por la Sociedad de Estudios Laborales (SEL), en agosto el empleo formal disminuyó un 0,1 por ciento en relación con julio. Peor aún, durante los primeros ocho meses del año no se crearon nuevos puestos de trabajo, lo cual implica que en lo que va del año se crearon unos 160 mil empleos menos que en igual lapso del año pasado. El futuro es todavía menos alentador: el 76 por ciento de los empresarios encuestados no piensa aumentar el personal en los próximos meses.
La industria manufacturera, la construcción y los servicios públicos son los sectores que expulsan más mano de obra. La fórmula de los empresarios para resguardarse de la crisis y de la reforma laboral de Erman González está dejando a una cantidad record de trabajadores en período de prueba. También hay mucho más selectividad a la hora de tomar personal.
Para ser exactos, entre enero y agosto, la dotación de personal disminuyó 0,1 por ciento. El año pasado, a esta altura, el empleo crecía al 2,2 por ciento. Como cada punto de empleo formal representa unos 70 mil puestos, esto significa que este año se abrieron 160 mil puestos de trabajo menos que el año pasado.
En agosto, con excepción de los sectores de transporte, almacenamiento y comunicaciones, que mantuvieron sus dotaciones de personal, el resto recortó sus planteles. La mayor baja de la ocupación se dio en la construcción (-0,5 por ciento). En segundo lugar, en el ranking de despidos se encuentran la industria y los “servicios financieros y a las empresas”, que en ambos casos disminuyeron el empleo en 0,4 por ciento. Pero, según aclaran en el SEL, la baja de personal en el rubro “servicios financieros y a las empresas” se explica porque las empresas de seguridad y vigilancia están dejando, por la crisis, mucha mano de obra desocupada. Curiosamente, éste había sido uno de los sectores que más se expandió en el último año.
Una de cada dos personas que consiguió trabajo suscribió el mes pasado un contrato de período de prueba, lo que posibilita al empresario, por un mínimo de 6 meses y un máximo de 24, eludir el pago de cargas sociales e indemnización por despido. Otro dato llamativo es que reaparecieron las agencias de empleo como intermediarias en la toma de personal. Este es un indicador de que los empresarios están siendo mucho más selectivos a la hora de decidir una contratación.
En agosto, el nivel general de empleo fue 2,3 por ciento superior al de igual mes del año pasado. Pero en enero era un 5,4 por ciento mayor al de igual mes del ‘97, lo cual refleja que los tiempos de creación de empleos se han agotado. En los últimos 12 meses, la construcción redujo personal en un 11,5 por ciento; el sector de electricidad, gas y agua en un 7,6 por ciento; y la industria en un 2,9 por ciento.
Mirado por el tamaño de la empresa, en agosto, las empresas más chicas (hasta 200 empleados) aumentaron levemente las contrataciones, compensando los recortes de personal en las firmas de más de 200 empleados. Esto revela una actitud diferente ante la crisis. Las firmas grandes, que eran en proporción las que más puestos de trabajo creaban, ahora empiezan a despedir. En cambio, las pymes, que fueron más conservadoras durante los últimos dos años de crecimiento económico, están a la expectativa y, por ahora, mantienen sus planteles.
Con estas cifras, la duda de los consultores no es si la tasa de desocupación subirá, sino si llegará de nuevo a más del 18 por ciento.

 

Emplear tendrá premio

El ministro de Trabajo, Antonio Erman González, afirmó que, por decreto, se establecerá que las empresas que incorporen nuevo personal con contratos estables, o efectivicen a aquellos que se desempeñan bajo modalidades promovidas, deberán pagar por ellos sólo la mitad de las cargas sociales. “Estamos ya con el decreto confeccionado, será de necesidad y urgencia y contempla una rebaja de las cargas del 50 por ciento”, puntualizó.
González aseguró que esta norma “no va a afectar los recursos fiscales, porque partimos de recaudación cero cuando se trata de trabajadores en negro, sobre los que no se hace ningún aporte”. El decreto facilita la incorporación de trabajadores contratados en forma irregular, mediante una inhibición de investigar a las empresas. “La propuesta es que, cuando se blanquee a un trabajador, no se tenga que investigar para atrás, desde el momento en que estuvo trabajando, porque eso podría ser un freno” a la incorporación de personal.
“Uno hace esto para incentivar y normalizar la regularización del trabajo en negro y para facilitar la incorporación de trabajadores que están bajo modalidades promovidas cuando éstos venzan, ya que no tendrán posibilidades de renovarlo”, explicó el ministro. Erman González recibió un inesperado respaldo a su iniciativa. Graciela Fernández Meijide, precandidata presidencial por la Alianza, afirmó que le “parece bien premiar a las empresas que tomen empleados”.

 


 

AUMENTO DE LA TASA DE INTERES PARA LAS DEUDAS IMPOSITIVAS
La DGI aprieta a los morosos

t.gif (862 bytes) El Ministerio de Economía decidió hacer más cara la regularización de las deudas impositivas y previsionales. Carlos Silvani, titular de la AFIP, informó que las tasas de interés que se aplicarán a los planes de pago para las deudas que se encuentren en trámite judicial pasarán del actual 3 al 4 por ciento mensual. Las deudas que se regularicen antes de ser derivadas a los tribunales pagarán, en adelante, el 3 por ciento mensual (ahora, 2 por ciento). El incremento, explicó, “busca desalentar que la gente se financie con (deudas de) impuestos”.
La AFIP estimó que la deuda en mora alcanza a los 7000 millones de dólares, cifra que correspondería exclusivamente a los compromisos impagos determinados por la DGI, por acta de inspección o en gestión judicial. Ese monto equivale a casi dos meses de ingresos del fisco nacional. Sin embargo, Silvani se ocupó de subrayar la labor desarrollada por el organismo a su cargo para recuperar los impuestos no percibidos. “En 1997, rematamos un inmueble por día”, apuntó, en referencia a las ejecuciones por deudas impagas.
En relación con las mercaderías incautadas por la Aduana, el funcionario destacó que “ya obtuvimos 15 millones de pesos, y todavía nos falta rematar unos mil automóviles”. El titular de la AFIP recordó que el producido de estas subastas es destinado a cubrir las necesidades de los pobladores afectados por la inundaciones provocadas por el fenómeno de El Niño. “Le había prometido al presidente Menem que, por remates, conseguiríamos unos 20 millones de pesos, y creo que vamos a superar esa cifra”, se ufanó Silvani.
Tras una reunión del gabinete económico en el Palacio de Hacienda, encabezada por el ministro Roque Fernández, el administrador de ingresos públicos anunció que “a corto plazo” se incorporarán a la AFIP “500 abogados que se dedicarán a cobrarles a morosos”. Dichos profesionales ingresarán “como planta permanente y cobrarán 300 pesos mensuales”, además de los honorarios que descontarán de las cobranzas que consigan hacer.

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