Principal RADAR NO Turismo Libros Futuro CASH Sátira


ELIMINADO DE LA COPA MERCOSUR EN BELO HORIZONTE
River no pudo torcer la historia

Tenía que ganarle al Cruzeiro en una cancha en la que ya había perdido seis partidos. Pero los brasileños vencieron 2-0 con justicia.

Marcelo Gómez lidera el combate por la pelota.


Cruzeiro   2
Dida; Gustavo, Marcelo, Wilson Gottardo, Gilberto; Paulo, Valdo, Djair, Caio; Ramos, Junior.
DT: Levir Culpi.


River   0
Burgos; Martínez, Sarabia, Berizzo, Placente; Netto, Escudero, M. Gómez, Solari, Gallardo; Pizzi.
DT: Ramón Díaz.


Estadio: Mineirao (Belo Horizonte). Arbitro: Bonifacio Núñez (Paraguay). Goles: 36m, Fabio Junior (C); 83m, Gilberto (C). Cambios: 51m, Angel por Gómez (R); 63m, Aimar por Solari; 69m, Castillo por Pizzi (R) y Vagner por Caio (C). Incidencias: 81m, expulsado Netto (R)


t.gif (67 bytes)  Después de haber caído 2-1 en el Monumental, River tenía que vencer al Cruzeiro en el mismísimo Mineirao, allí dónde perdió la final de la Supercopa en 1991, para llegar a la definición de la Copa Mercosur. Pero le fallaron las fuerzas y los cálculos, y el equipo brasileño volvió a sacar ventajas, quitando al equipo de Ramón Díaz del único certamen en el que conservaba alguna esperanza, vista la floja campaña que cumple en el torneo Apertura. Con la eliminación, puede correr suerte adversa el destino de Ramón Díaz (ver “A Díaz...”).
En el arranque, parecía que el partido se estaba jugando, de nuevo, en el Monumental, porque River se lanzó al ataque como si hubiera asumido una tácita localía. Bajo el típico diluvio de Minas Gerais, las estocadas profundas de Marcelo Gallardo, Carlos Netto y Santiago Solari, el equipo argentino tuvo tres ocasiones claras para desnivelar el marcador en el primer cuarto de hora. La velocidad que River le imprimía a la pelota en esa estancia que es el Mineirao –que el piso mojado potenciaba– terminaba de conspirar en contra de las aspiraciones de Pizzi (al que le anularon un gol a los 13 minutos, por evidente posición adelantada) y compañía.
Pero pasado el nerviosismo inicial, el Cruzeiro recordó su condición, abandonando la actitud especulativa a la que lo había obligado River, que volvía a estar cerca por la media hora, cuando Escudero remató desde afuera del área y sólo con gran esfuerzo Dida consiguió sacar al corner.
Pero la historia se introdujo en el debate futbolístico y pasó lo que tenía que pasar. Una equivocación en el mediocampo de River dejó en quinta y lanzado a Fabio Junior por la izquierda, pelota al pie y todo el campo a su disposición hasta el arco de Burgos. El arquero salió a cortar, pero el delantero brasileño definió certeramente con un remate cruzado.
El gol de desventaja, más los que traía en débito de Buenos Aires, abatieron el ánimo de River. Con calma y espacios, Cruzeiro tomó el cronómetro e hizo de la circulación una tarea laboriosa.
Díaz se jugó al sacar a Marcelo Gómez para mandar otro delantero –el colombiano Angel– al campo, obligado por las circunstancias, para acompañar a Pizzi.
Así, River buscó el gol con agresividad y desorden, tratando de emparejar y revertir el marcador, pero su línea defensiva quedaba expuesta a los frecuentes contraataques del Cruzeiro, cada vez más cómodo en su papel de control. Marcelo Ramos pudo haber estirado la diferencia a los 20 minutos, su disparo salió lamiendo el palo derecho de Burgos.
La movida del técnico riojano (echado después de esa jugada) no parecía ser efectiva, y ni siquiera la aseguraron los ingresos de Aimar y Castillo. Quedó conjurada cuando a menos de diez minutos del final del partido, el árbitro paraguayo Núñez expulsó a Netto por doble amonestación. Ya no llovía, pero la tormenta de River era interior, y no había paraguas que protegiera a los jugadores de la desesperación.
Una serie de rebotes, dos minutos después de la expulsión, terminó en un remate de Gilberto, ante la tapada precipitada pero estéril de Burgos, que puso el 2-0 definitivo.

 

Díaz quiere que le compren

Ramón Díaz quiere refuerzos para el año próximo y ya habló con los dirigentes para que intenten cumplir con sus pedidos, aunque las versiones aseguran que estos últimos no estarían dispuestos a comprarle lo que el riojano pide.
El primer jugador solicitado por el técnico fue el volante del Zaragoza Gustavo López, quien fue cotizado por el club español en 5,5 millones de dólares. River está dispuesto a desembolsar unos dos millones y el resto lo pagaría con el pase de Sergio Berti y el préstamo de otro futbolista.
No todo pasa por el ex jugador de Independiente, ya que Díaz también está interesado en el arquero de Racing Albano Bizarri y el volante de Boca Gustavo Barros Schelotto, aunque es muy difícil que el otro Mellizo sea vendido por el club que preside Mauricio Macri.
Pero ayer, según versiones llegadas desde Belo Horizonte se hablaba de una posible dimisión de Ramón Díaz al finalizar el torneo Apertura; el rumor aseguraba que si eso se produce los candidatos eran Norberto Alonso o Héctor Veira. Pero el Bambino acaba de ser designado técnico de la selección de Bolivia...

 

PRINCIPAL