Principal RADAR NO Turismo Libros Futuro CASH Sátira


LOS NAZIS CRIOLLOS VOLVIERON A REUNIRSE EN UNA LIBRERIA CATOLICA
En la madriguera del Cuarto Reich

Un centenar de nazis argentinos, liderados por el carapintada Rubén Gioanini, el ultranacionalista Marcos Ghío y Alejandro Franze, el líder del Partido Nuevo Orden Social Patriótico, hicieron un acto xenófobo en la librería Marista, donde se vienen reuniendo desde hace tres años.

Aguilas: Los seguido-res de Franze sobresalían por su vestimenta, los tatuajes de águilas ne-gras, calaveras y figuras de la mitología vikinga como el dios Thor.

na03fo02.jpg (8008 bytes)

Los jóvenes nazis criollos del PNOSP mostraron sus brazaletes con cintas argentinas y cruces.
“¡Viva la patria!”, “¡Viva Ottalagano!”, fueron algunas de las consignas que gritaron el jueves.


Por Laura Vales y Adrián H. Mouján

t.gif (67 bytes) El orador elevó tres veces su brazo derecho haciendo el saludo nazi al grito de “Viva la patria”; el público respondió con entusiasmo. La escena –presenciada por Página/12– ocurrió en la noche del jueves, al cierre de un encuentro que reunió a unos cien neonazis y ultranacionalistas en el subsuelo de una librería católica de la Capital Federal. Los organizadores usaron como pantalla la convocatoria a un acto por el aniversario de la batalla de la Vuelta de Obligado. Desde la tribuna llamaron a “limpiar el país de inmigrantes ilegales”, lanzaron consignas como “Libertad: ¿para qué?” y homenajearon a figuras vernáculas del fascismo. Los responsables de la librería sostienen que alquilaron sus instalaciones desconociendo para qué iban a ser utilizadas, pero se sospecha que el grupo de nazis, ultranacionalistas y carapintadas la viene usando como lugar de reunión hace por lo menos tres años (ver aparte).
Los organizadores del encuentro fueron el carapintada Rubén Gioanini, el ultranacionalista Marcos Ghío y Alejandro Franze, el líder del Partido Nuevo Orden Social Patriótico que nuclea a los cabezas rapada locales. La mayoría de los asistentes eran jóvenes vestidos a la usanza de los skinheads y rude boys británicos: cabezas rapadas, borceguíes y camisas negras. Los seguidores de Franze sobresalían por los tatuajes de águilas negras, calaveras y figuras de la mitología vikinga como el dios Thor, identificado por su martillo y popularizado por un dibujito animado en la década del 70 por la televisión procesista. Varias adolescentes con ropas del mismo estilo colocaban a cada recién llegado un brazalete con dos banderas argentinas. En la puerta, dos jóvenes repartían panfletos reclamando la renuncia del juez que investiga la muerte de las tres jóvenes de Cipolletti, que tuvo como primer detenido a un chileno al que liberó tras comprobar su inocencia.
Los viejos fascistas y nacionalistas siguieron los discursos reunidos en torno de una efigie de Juan Manuel de Rosas. “Hay que desterrar a los inmigrantes ilegales que le quitan el trabajo y el pan de la boca a los hijos de nuestros connacionales”, dijeron en el acto, que estuvo plagado de consignas xenófobas. Los ultraderechistas rindieron homenaje a la figura de Alberto Ottalagano, el ex interventor de la Universidad de Buenos Aires que en 1974 admitió “sí, soy fascista, ¿y qué?”, y no se privaron de soltar sus propias frases de antología. “La Revolución Francesa llevó al mundo al estado de colapso en el que se encuentra actualmente”, dijo uno de los oradores. La palabra “decadencia” se repitió una y otra vez, casi siempre acompañando al término democracia. Los organizadores se cuidaron de exhibir cruces esvásticas o de mencionar a la comunidad judía para no ser denunciados por violar la ley antidiscriminatoria.
Rubén Gioanini, el ex dirigente de jubilados que fue expulsado de las marchas por Norma Plá, aprovechó la oportunidad para criticar a “aquellos que hoy nos dicen que fue un crimen enviar a los chicos a Malvinas”, y puso como ejemplo “al alférez Güemes, de 13 años, que en las invasiones inglesas de 1806 y 1807 hundió un barco a cañonazos”.
El encuentro se realizó en el salón de conferencias de la librería Marista, ubicada en Callao al 200. Página/12 se comunicó con el contador de la firma Guillermo Bobrik, quien sostuvo que la librería sólo alquiló el salón para el acto, suponiendo que se iba a realizar una conferencia sobre temas religiosos. “Por norma, no permitimos que se realicen encuentros políticos en nuestra librería”, sostuvo Bobrik, quien sin embargo reconoció que Marcos Ghío, uno de los organizadores, ya había alquilado el lugar con anterioridad. Bobrik se mostró muy molesto por la presencia de los neonazis: “Fue algo deprimente –sostuvo–, no es el tipo de auditorio al que estamos acostumbrados”. El salón de conferencias había sido adornado con banderas de los partidos convocantes: el Movimiento Restaurador Nacionalista, la Concentración Nacionalista y el PNOSP, y se había hecho publicidad del acto con varios días de anterioridad.
El del jueves no fue el primer encuentro de neonazis, fascistas y ultranacionalistas bajo la excusa de un evento histórico. El 16 de agosto se realizó un congreso de historiadores en el Colegio de La Salle; al día siguiente, algunos medios recibieron un comunicado de prensa firmado por el Partido Nuevo Orden Social Patriótico. La gacetilla informaba que en realidad lo que se había realizado era un encuentro “del Nacional Socialismo en la Argentina”. El titular del partido, Alejandro Franze, dijo entonces a Página/12 que el encuentro había servido “para que viejos y nuevos militantes patriotas unieran fuerzas” con vistas a las elecciones del ‘99. Franze señaló también que los “socialpatriotas” de las principales ciudades del interior “se están organizando”, y que planean un encuentro con dirigentes neonazis latinoamericanos para el año entrante.
El PNOSP se llama social patriótico y no nacionalsocialista sólo por razones legales. “Hasta que las leyes no cambien el nacionalsocialismo está prohibido y por eso somos social patriotas”, dice Franze. Sin embargo, en las páginas de Internet que publican los nazis españoles, el PNOSP reivindica abiertamente a Hitler y sostiene que su enemigo es “la subhumanidad judeo marxista”.

 


 

AUDITORIO DE LA LIBRERIA MARISTA, EL LUGAR ELEGIDO
Siempre a su disposición

Por Adriana Meyer

t.gif (862 bytes) Entre los concurrentes al supuesto congreso de historiadores nacionalistas, realizado en el Colegio La Salle a mediados de agosto, figuran personajes que en los últimos años desarrollaron actividades tras la fachada de un ámbito dedicado a la difusión de literatura religiosa: el Auditorio Champagnat de la Librería Marista, ubicada en Callao al 200. El hombre clave es Marcos Ghío, presente en aquella oportunidad y también en el reciente encuentro de fascistas, ultranacionalistas y neonazis en ese lugar.
Los denominados “Centros Cívicos Patrióticos” son dirigidos por el teniente coronel retirado Santiago Roque Alonso (participante de la reunión del La Salle), el doctor Hugo Esteva (del Partido de la Independencia) y por Antonio Rego, dueño de la librería Huemul y ex candidato a elector de senador por el MODIN, en la lista que encabezó el mayor Enrique Venturino en 1992. Estos centros realizaron sus “Reuniones de Actualización de la Situación Argentina e Internacional” en 1995 y 1996, en el Auditorio Champagnat de la librería Marista. Sus actividades son de carácter regular y previamente anunciadas en los periódicos El Fortín y Patria Argentina, cuyas páginas cuentan con avisos de la librería Huemul. Algunos temas de las disertaciones de 1996 en esas reuniones fueron “La ley antidiscriminatoria conforma un instrumento de persecución y de terror contra los patriotas argentinos” o “La planificación familiar expresa el nuevo modelo de genocidio”.
Un año antes el disertante fue Marcos Ghío (ver nota central), quien a comienzos de esta década presidía la junta promotora rionegrina del Partido Nacionalista de los Trabajadores, continuador de la agrupación nazi Alerta Nacional, de Alejandro Biondini. El mensuario Patria Argentina es dirigido por Federico Ibarguren, denunciado en febrero de 1996 por infringir la ley antidiscriminatoria al publicar una poesía en la que se ataca a la colectividad judía. El procesamiento fue solicitado por Alberto De Renzis, miembro del Movimiento contra el Racismo, la Xenofobia y la Discriminación. El “poema” de R. V. decía: “judíos deicidas, soberbios y endiablados, nos chupan la sangre cual vampiros”.
Con estos antecedentes, De Renzis afirmó a Página/12 que “la librería Marista no puede alegar lo mismo que las autoridades del Colegio De La Salle, es decir que fueron sorprendidos en su buena fe, porque estas reuniones fueron habituales en los últimos años”. Este ex candidato a legislador por Izquierda Unida se preguntó qué pasó con sus denuncias y si no funcionan las leyes que reprimen el odio racial. Y recordó que el Partido Nuevo Orden Social Patriótico “es un grupo probadamente belicoso y su líder, Alejandro Franze, sigue teniendo el puesto 27 en el Parque Rivadavia, donde difundía literatura nazi. El protagonizó los incidentes en el recital que se hizo allí, y en el cual murió un skinhead”. En las paredes cercanas al Parque pueden verse pintadas con la consigna “Franze Presidente”, así como en Coghlan pintaron “Holocausto: mentira judía”.
De Renzis explica que el Movimiento por la Reconquista (ver nota central) es liderado por el vicecomodoro retirado Horacio Ricciardelli, quien intervino en la toma de Aeroparque el 18 de enero de 1988, en apoyo del levantamiento iniciado por Aldo Rico en Monte Caseros. Actualmente apoya a Hugo Chávez en Venezuela. Según él la “guerra de resistencia nacional” a la que apelan tiene como modelos al nazismo, el franquismo, el fascismo o los carapintada locales.

 


 

Primer acto público del partido de Seineldín

El lanzamiento fue en Lanús, donde se escuchó un casete con la voz del carapintada, entrerriano “como Bussi y Yabrán”.

El ex capitán Gustavo Breide Obeid, delegado del ex coronel y candidato a gobernador bonaerense.
Unas cien personas gritaron vivas a la patria mientras escuchaban música de Roberto Rimoldi Fraga.

na02fo01.jpg (7163 bytes)

Por Felipe Yapur

t.gif (862 bytes) “Los convoco para que en cada esquina griten que la patria es eterna y que existe. No escatimen esfuerzo ni tiempo para salvarla”, rugió desde un casete el ex coronel preso, Mohamed Alí Seineldín. Trascartón, sus 150 seguidores reunidos en Lanús aplaudieron, vivaron a la patria, pidieron por la libertad del militar y se desconcentraron al finalizar el primer acto en una calle que organizó el Partido Popular de la Reconstrucción (PPR). Desde el palco, con los brazos en jarra y con una sonrisa de oreja a oreja, el ex capitán Gustavo Breide Obeid observaba a su pequeña tropa mientras lo felicitaban por haber sido nombrado el delegado de Seineldín. Desde abajo del palco, un asistente decía que el ex coronel “es uno de los mejores hijos que dio Entre Ríos, aunque también tenemos a Antonio Bussi y Alfredo Yabrán, pero a todos estos los exportamos”.
La alegría de Breide Obeid contrastaba con la apenas disimulada decepción de alguno de los organizadores del acto. A media tarde de ayer arriesgaban que participarían cerca de 800 personas, poco más tarde y cuando el inicio del acto se demoraba alguien dijo que con 400 se contentaban. A pesar de la larga espera, más de dos horas, apenas pudieron juntar poco más de un centenar.
“Nosotros somos nacionalistas, queremos a la patria y nos estamos organizando para luchar y defenderla. No nos confundan con los nazis y fascistas, somos católicos y estamos en contra de la pena de muerte”, aseguraron a dúo Norma y Héctor, mientras sostenían una bandera argentina y que junto a otros diez llegaron de Concordia, Entre Ríos, para participar de lanzamiento oficial del partido que inspira el carapintada Seineldín.
Carlos, también de Concordia, aseguró que sigue al coronel porque “es el único hombre honesto” que tiene el país: “Está preso porque lo traicionaron, él nunca quiso dar un golpe de Estado. Y el responsable de esa traición es Carlos Menem, que llegó al poder con el discurso del coronel, un discurso nacional”. Luego reconoció que le duele que el militar continúe detenido, “es uno de los mejores hijos que dio Entre Ríos, aunque también tenemos a Antonio Bussi y Alfredo Yabrán, pero a todos estos los exportamos”, comparó el seguidor de Seineldín.
Y el acto no comenzaba y la espera se volvía larga, entonces alguien de la organización se dio cuenta de que era necesario calentar el ambiente y mandó a que pusieran música. El musicalizador puso lo primero que encontró y se escuchó la voz de Jorge Cafrune, un hombre del folklore que su hija sostiene que fue asesinado por los militares durante la dictadura, por si acaso el hombre de la música cambió por alguien más acorde a la gente del PPR y los presentes escucharon a Roberto Rimoldi Fraga.
“Yo estoy aquí porque quiero un cambio real. A pesar de ser de extracción radical lo voté a Menem porque dijo que iba a mejorar nuestras vidas. Privatizó todo y ahora tenemos que pagar los impuestos por adelantado. Está todo trastocado, a este hombre (por Seineldín) lo tienen preso por golpista y es todo mentira, lo tiene así porque es un verdadero nacionalista”, dijo Osvaldo, mientras abrazaba a su novia, la única demostración de cariño que se pudo ver durante el acto.
Y por fin los oradores subieron a la tarima. Todos señalaron que a partir de ahora la Argentina contaba, por primera vez y desde la muerte del general Perón, con un partido que luchará por el poder. Aseguraron, obviamente y en referencia a la escasa concurrencia, que no les preocupan las cantidades. Breide Obeid dijo que “ya el pueblo sabrá lo que somos, militaremos sin recursos porque no transamos. Sabemos que si hablamos con Corach y Arias tendremos el dinero, pero no lo haremos porque queremos participar en las elecciones del ‘99 para demostrar que amamos la patria”, y un pequeño coro de bombos tronó como festejando la frase. Un dato para tener en cuenta, el líder de los bombistas llevaba con orgullo una remera del grupo inglés The Rolling Stones. Todo terminó luego de que escucharan el corto mensaje que Seineldín envió en una cinta grabada en el que tras pedirles que lleven el mensaje del partido a todos lados, los despidió con una invocación religiosa: “Los abrazo en Dios y la Virgen y ruego que les dé la fuerza necesaria para recuperar a la patria”.
Cuando todos se retiraban, Carlos se acercó a este redactor y dijo: “¿Sabés por qué sigue preso el coronel? Porque así quieren los Estados Unidos. Seineldín es el que entrenó a la gente del comandante Noriega de Panamá. Los yanquis los odian a los dos porque son verdaderos nacionalistas”.

 


 

BREIDE OBEID, SEINELDINISTA, CANDIDATO A GOBERNADOR
“No apoyamos los juicios”

Por Raúl Kollmann

t.gif (862 bytes) El próximo paso de la fuerza seineldinista, el Partido Popular para la Reconstrucción (PPR), será legalizarse y participar de las elecciones de 1999. Todo indica que el ex capitán carapintada, Gustavo Breide Obeid, participante de todos los levantamientos y hombre de confianza de Seineldín, será el candidato a gobernador bonaerense. Este es el diálogo que mantuvo con Página/12:
–¿Ustedes se definen como nacionalistas-católicos?
–No. Nos gusta más definirnos como nacionales. Los nacionalistas han sido más elitistas. Nosotros somos además populares y no le tenemos miedo a esa palabra. Por eso hablamos de que este modelo es perverso y que no puede dar justicia social.
–¿El perfil entonces es parecido al de Rico?
–Con Rico lo único que tenemos en común es que mucha de la gente decepcionada con él nos mira ahora a nosotros.
–Pero igual que Rico han pasado de los levantamientos a las elecciones. ¿Han hecho alguna autocrítica por los levantamientos?
–No, mire, a la gente le ha quedado claro que nuestras acciones no fueron golpes de Estado. Yo tomé el Edificio Libertador, estaba a 100 metros de la Casa Rosada, y la hubiera podido tomar sin ninguna resistencia. Pero fue toda una cuestión interna del Ejército.
–Ustedes se levantaron contra los gobiernos elegidos por el voto.
–Nosotros nos levantamos contra una jefatura que quería depurar los cuadros nacionales y que perseguía a nuestra gente, pasándola a disponibilidad. Hicimos lo que teníamos que hacer, aunque tal vez tuvimos un error de cálculo: creíamos que el Presidente aceptaría cambiar al jefe del Estado Mayor Conjunto.
–Si hubieran ganado, a esta altura estarían protagonizando otro levantamiento contra la detención de Videla, Massera o contra la restitución de los chicos robados durante el Proceso.
–Vea, si en época de Alfonsín a nosotros, los capitanes, nos hubieran dicho que iban a enjuiciar sólo a las cúpulas y a los casos aberrantes, hubiéramos aceptado. Pero se la quisieron agarrar con todos, con los suboficiales que recibían una orden por escrito, se llevaban a alguien y se lo entregaban en tal lugar, en un centro de detención, a una persona que ni siquiera sabían cómo se llamaba.
–¿Y por qué no se levantaron en aquel entonces?
–Nosotros éramos muy jóvenes. Tal vez lo pudo haber hecho gente como Rico, de mayor graduación. En el Proceso levantarse era complicado. Si uno decía una palabra demás, perdías la carrera o te pasaba algo peor. Lo mismo que les pasaba a ustedes los civiles nos pasaba a nosotros. Igualmente, pasaron 20 años. A los chicos de ahora no les interesa.
–Le aseguro que la mayoría de la gente está a favor de que los militares que secuestraron o mataron vayan presos.
–Nosotros, los capitanes, siempre fuimos anti-Proceso. A nosotros y a ellos, los subversivos, nos usaron. Eramos idealistas, mientras nuestros superiores y los Firmenich se reunían, pactaban.
–Le insisto. Ustedes se levantarían contra la detención de Videla y compañía. Le hago una pregunta puntual: ¿usted estaría a favor de juzgar y encarcelar a los que se robaron chicos?
–No, no hay que volver al pasado. España no juzgó a los que lucharon en la Guerra Civil, Francia no juzgó a los que actuaron en Argelia, ni Inglaterra hizo nada con su feroz presencia en tantos lugares. Le insisto, en su momento hubiéramos estado de acuerdo con el juicio a las cúpulas y a los aberrantes. Hoy no.

 

PRINCIPAL