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EL FUTURO DE ADELINA, MARIA JULIA, MATILDE Y CLAUDIA
La vida después de Menem

Cada una a su manera, fueron verdaderos símbolos de la era de “la pizza con champán”. Cuestionadas y procesadas una y otra vez, hoy preparan un retiro con año sabático, libros y asesorías empresariales.

Claudia Bello, pullover, pelo suelto y JP en agosto de 1988; look mucho más producido en 1999.

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María Julia, de la UCeDé en noviembre de 1988
a la estratosfera ministerial del menemismo.

Adelina Dalesio de  Viola, la “Evita de la UCeDé” en mayo
de 1988, pasó por la función pública y hoy  es asesora de Mas Canosa.

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Matilde Menéndez, en 1989 en la comisión contra el sida, hoy fuera del gobierno y escribiendo un libro.

Por Irina Hauser y Laura Vales

t.gif (862 bytes) María Julia Alsogaray planea tomarse un año sabático y después dedicarse a asesorar empresas como ingeniera. Matilde Menéndez quiere contar la “verdadera” historia de su gestión en el PAMI a través de un libro que está casi listo. Mientras tanto, entrega sus horas a una fundación. Aunque suele jurar que jamás dejará la política, Claudia Bello estaría planeando incursionar en el negocio informático. Y Adelina Dalesio de Viola, alejada hace cinco años de la función pública, disfruta los resultados de su propia consultora, desde la que orienta sobre cómo hacer buenas inversiones. En un rincón conspirativo del imaginario popular estas cuatro mujeres fueron “el harén político de Carlos Menem”. Pisaron fuerte en cargos de decisión, se embellecieron y mejoraron su nivel de vida. Pero también reprodujeron un peligroso modo patriarcal de gobernar y hacer política.
Claudia Bello se jugó por Carlos Menem cuando a fines de los ’80 parecía que era un candidato con pocas chances frente a Antonio Cafiero. Matilde, que había sido funcionaria cafierista, se cambió de bando y al asumir Menem ya era subsecretaria de Salud, la primera mujer en ocupar ese cargo. Adelina y María Julia se unieron al staff oficial seducidas por el pragmatismo de un peronista que sacó de la manga un alud de inesperadas medidas liberales después de haber prometido un salariazo. Desde el 10 de diciembre deberán buscar, sin Charly en la Casa Rosada, su lugar en la vida pública y en los negocios privados.
La mayor amenaza contra sus sueños dorados es un puñado de causas judiciales que sembraron en su pasaje por puestos claves del Gobierno. Con excepción de Adelina, todas están siendo investigadas por la Justicia federal acusadas de transitar varias formas de corrupción y al menos María Julia y Matilde corren riesgo de tener que enfrentar juicios orales el año que viene. Según un grupo de investigadoras en estudios de género, la imagen de mujeres políticas que dejaron las cuatro elegidas obstaculiza el verdadero avance de las mujeres en el poder (ver aparte). Eso no quita, dicen, que haya otras tantas figuras femeninas positivas.
“Una chica paqueta”
María Julia Alsogaray dista mucho de ser lo que era diez años atrás. Desde que Carlos Menem tomó el mando, ella cambió. Fue diputada por la UCeDé, interventora de Entel. y de Somisa, y finalmente, titular de la Secretaría de Recursos Naturales. Al ritmo de su ascenso profundizó sus escotes, acortó sus polleras, acudió varias veces a la cirugía estética, logró un peinado que parece siempre recién salido de la peluquería y, algunas veces, se animó a prescindir del sostén. “Es cierto, ahora cuido mi imagen, y esto desde que descubrí que no basta con polemizar bien”, dijo en 1988, cuando empezaba su metamorfosis.
Por la misma época, la ingeniera experimentaría un incremento patrimonial notable. Es lo que plantearon los fiscales Eamon Mullen y José Barbaccia cuando en noviembre del año pasado la acusaron de enriquecimiento ilícito. Creen que aumentó su patrimonio por lo menos en dos millones de pesos. Una década atrás Alsogaray hija poseía un modesto departamento, dos autos y algunas inversiones. Pero pasó a tener el petit hotel de 650 metros cuadrados donde vive actualmente en Recoleta, al menos cinco departamentos más, una cochera, una bóveda en el cementerio de la Recoleta y un departamento doble en el complejo Essex House de New York, con vista al Central Park, entre otras cosas. Todo esto sin contar que llegó a gastar 200 mil pesos en la fiesta de su cumpleaños número 47 y 650 mil en refaccionar su mansión. “Menem me trajo suerte”, decía María Julia para justificar su fortuna. Ahora sabe que si Menem se va, ella se irá con él. Ante la falta de ofertas, según se rumorea en las reuniones de Gabinete, se tomará un año sabático en el que podría hacer viajes, y más adelante cultivará la actividad privada en asesoría a empresas como ingeniera. Habrá que ver si la Justicia, que también la investiga por evasión impositiva y por los incendios de Bariloche, no complica sus planes.
El libro de Matilde
Alguna vez apostó a suceder a Carlos Grosso en la intendencia porteña, e incluso fantaseó con ser candidata en la fórmula que llevó a Menem a la reelección. En cada cargo que ocupó, Matilde Menéndez cosechó escandalosas denuncias de irregularidades, pero una y otra vez resurgió de las peores tormentas gracias a la voluntad presidencial. Sus amigos siempre trataron de hacer pesar su fama de trabajólica. En 1994, tras su forzada renuncia al PAMI, fue irradiada del séquito de elegidos del Presidente. Ahora, armada de paciencia, espera un clima favorable para lanzar su propio libro. “Ya lo terminó de escribir”, confió a este diario uno de sus íntimos. Con la publicación, seguramente, intentará contrarrestar los efectos de las 11 denuncias que los tribunales federales recibieron entre el ‘94 y el ‘98, la mayor parte referidas a desvíos de fondos del PAMI.
Desde su oficina en el Instituto, Matilde manejó uno de los aparatos más importantes del PJ de la Capital. En esos años los actos del partido gobernante contaron siempre con su aporte de manifestantes, muchos de ellos ancianos acarreados en micros con vianda incluida. Pero no todos sus seguidores fueron pacíficos; en agosto del ‘93 se la vinculó con un grupo de patoteros que atacaron a periodistas y opositores en un acto de la Sociedad Rural.
Mujer previsora, cuando las acusaciones judiciales en su contra la acorralaron, se autodenunció ante el juez federal Adolfo Bagnasco para que investigara si se había enriquecido ilícitamente. Fue sobreseída. Hoy, la fuente de sus ingresos es un secreto bien guardado; “trabaja en la fundación”, dicen sus allegados, en referencia a la Fundación Argentina para la Salud, que ofrece servicios de consultoría y cursos de capacitación diversos y participa en licitaciones oficiales.
Claudia informatizada
En el tránsito de la Unidad básica de La Boca a los despachos oficiales, Claudia Bello, de 39 años, cambió los jeans por trajecitos Chanel, domesticó su melena sauvage, perdió varios kilos y se mudó a un departamento en Palermo Chico. Durante la era de Carlos Menem ocupó cuatro subsecretarías, fue interventora de la provincia de Corrientes, secretaria de la Función Pública y convencional constituyente. “Entra en el despacho del jefe sin golpear”, solían susurrar en la Casa Rosada.
Como interventora de Corrientes, en 1992, cosechó acusaciones de irregularidades administrativas, pero fue sobreseída. En relación con la causa IBM.Banco Nación, fue señalada por haber obviado un informe técnico que desaconsejaba la contratación con la firma norteamericana. Hasta ahora no está imputada en el expediente, pero la Justicia rastrea la existencia de cuentas en Estados Unidos, tras la pista de parte de los 37 millones de dólares de coimas. Entre los pedidos de información abiertos, uno se refiere a su ex subsecretario Gastón Figueroa Alcorta.
Ahora, tras perder en las escandalosas internas del PJ capitalino planea sus futuros meses. Sus colaboradores rumorean que, en tren de pensar de qué vivir, está analizando volcarse a la actividad privada en el rubro informático. A la par, repite una muletilla que le enseñó su padre: si se está en la oposición, hay que ocupar bancas en el Parlamento.
Adelina businesswoman
Luego de los últimos estertores de la campaña reeleccionista pro Menem ‘99, Adelina Dalesio de Viola volvió a refugiarse en su consultora DyL Asociados. La “Evita liberal” de los ‘80, acostumbrada a vivir con los rigores de la clase media, cambió su tres ambientes de San Telmo por un dúplex en Palermo valuado en tres cuartos de millón de dólares para luego también invertir en una casa en el country del Club Argentino de Golf. Hoy su empresa tiene entre sus principales clientes a la firma Mastec, de los herederos del dirigente anticastrista Jorge Mas Canosa.
Fue concejal porteña por la UCeDé y diputada, subsecretaria en el Ministerio del Interior durante la gestión de José Luis Manzano y titular del Banco Hipotecario. Estos días de gloria le duraron hasta hace cinco años, cuando la sorprendieron una causa por enriquecimiento ilícito y otra en la que se la acusó de desviar 200 millones de pesos del Hipotecario a las islas Caimán. Sobreseída en ambos casos, este año hizo su reaparición pública integrada al Comando Superior Menemista. Junto a Víctor Bó, Alberto Lestelle y Rabanaque Caballero, entre otros, repartió cotillón por la re-re a lo largo de la Costa Atlántica. Sus allegados aseguran que no piensa en volver a tener un cargo público. Pero nadie logra explicar por qué apareció en el último acto proselitista de Adolfo Rodríguez Saá.
Informe: Gabriela Pedranti.

 


 

Ellas tienen el record de causas acumuladas

María Julia Alsogaray y Matilde Menéndez batieron el record menemista de procesos federales: la secretaria de Recursos Naturales tuvo 17 y la ex titular de PAMI al menos 11.

Por I.H. y L.V

t.gif (862 bytes) “A alguien le tenía que tocar”, bromean ácidamente y con machismo consciente algunos justicialistas. Se refieren a María Julia Alsogaray y Matilde Menéndez. Ambas baten records en la cantidad de causas acumuladas en el fuero federal: desde 1993 la secretaria de Recursos Naturales tuvo al menos 17 demandas y la ex titular del PAMI llegó a tener 11.
Muchas de esas denuncias quedaron en la nada. “Menem es muy celoso de que las mujeres no tengan problemas. Y con las damas del menemismo ningúnjuez se anima”, dijo a Página/12 un encumbrado funcionario del fuero federal. Sin embargo, algunos expedientes que las comprometen volvieron a salir a la luz. Después de haber lidiado con un sinfín de denuncias por irregularidades detectadas durante su gestión como interventora y liquidadora de Entel., todavía María Julia tiene mucho de qué preocuparse:
u Dos fiscales la acusaron el año pasado de haberse enriquecido en forma ilegítima. Se preguntan, por ejemplo, cómo hace para cubrir gastos mensuales que rondan los 30 mil pesos con un sueldo oficial de unos 3000. Actualmente un equipo de peritos está estudiando los bienes de la funcionaria y deberá terminar esa tarea antes del próximo mes. El juez Juan José Galeano ya decidió que la indagará. Si la Justicia la condena podría ser castigada con hasta seis años de cárcel.
u Aunque en su momento repuso 500 mil dólares por impuestos impagos, tras ser denunciada por la ex DGI, María Julia sigue siendo investigada por el juez Guillermo Tiscornia ya que aparecieron sellos bancarios supuestamente apócrifos que consignaban el pago. En una causa conexa, la secretaria tendrá que enfrentarse a su ex contador, Mario Ernesto Furlone, en un juicio oral. A Furlone lo acusó de robarse los 320 mil pesos que le había dado para saldar la deuda impositiva.
u Varias denuncias a raíz de los incendios de los bosques de Bariloche se unificaron en el juzgado federal de Jorge Ballestero. Ya se efectuaron varias de las medidas pedidas por el fiscal Carlos Stornelli y ahora el juzgado estudia si el Plan Nacional de Fuego recibió las partidas presupuestarias previstas.
Después de zafar en una causa por enriquecimiento ilícito, a Matilde Svatetz de Menéndez le quedan cuentas con la Justicia que se remontan a su gestión al frente del PAMI:
u En febrero de 1994, a raíz de una investigación de Página/12, ocho dueños de clínicas psiquiátricas prestadores del PAMI fueron detenidos en el hall del Banco de Crédito Argentino mientras intercambiaban sobres con dinero. Algunos de ellos decían “PAMI 25%”. Nunca se supo dónde fue el dinero. La investigación está en manos del juez federal Adolfo Bagnasco. En marzo pasado, el fiscal Carlos Stornelli pidió el procesamiento de Matilde por administración fraudulenta e incumplimiento de los deberes de funcionario público.
u El juez federal Juan José Galeano la investiga por catorce causas diferentes, también centradas en su gestión en el PAMI. En doce de ellas se trata de “adelantos” otorgados por el instituto, como si fuera una entidad financiera, a hospitales y sanatorios. El monto de estos anticipos está por encima de los 17 millones de pesos. Galeano le dictó la falta de mérito la semana pasada, después de haberla indagado semanas atrás durante once horas seguidas. La medida, intermedia entre el sobreseimiento y el procesamiento, no quita la posibilidad de una futura condena. Los cargos de estafa agravada en perjuicio de la administración pública e incumplimiento de los deberes de funcionario están penados hasta con seis años de prisión, y son los que más oscurecen su futuro. Por último, Galeano lleva un expediente que se refiere a despidos aparentemente injustificados durante la gestión de Menéndez.

 


 

Los “angeles” en la política
Un modelo de mujer

t.gif (862 bytes) Tres especialistas consultadas por Página/12 analizan con cierta preocupación qué han representado María Julia, Adelina, Matilde y Claudia Bello en un país como la Argentina, donde el acceso de las mujeres a la política ha sido tardío y costoso.
ron2.gif (93 bytes)  “El ejercicio en poder de figuras como estas mujeres, lamentablemente no favoreció un cambio cultural necesario para dar una participación real al universo femenino”, sentencia la analista de opinión Graciela Römer. “No es que las mujeres sean más o menos corruptas que los varones. Pero como en la Argentina no existe tradición de participación política de las mujeres, las pocas que van llegando adquieren un rol de ejemplaridad, que en este caso atenta contra una posición de género”, añade. Y remata: “Algo que caracteriza a la gestión menemista es un estilo basado en la criterios pragmáticos con predominio de la banalidad y la ostentación. Esta cultura llevó a la sobreexposición de las mujeres”.
ron2.gif (93 bytes)  “A pesar de su condición y vestimenta femenina estas mujeres mostraron mecanismos patriarcales de poder. Yo llamo a esta actitud travestismo político”, afirma Diana Maffía, ombudsman adjunta de la Ciudad y filósofa y especialista en estudios de género. “Las cuatro mujeres elegidas son emblemáticas porque ocuparon lugares masculinos de poder, pero lo hicieron de modo negativo. Favorecieron un modelo de acumulación y no de distribución del poder. Son intercambiables: da lo mismo que en lugar de ellas hubieran estado sus padres”, se explaya.
ron2.gif (93 bytes)  “Todas estas mujeres se caracterizan por su manifiesta adhesión y devoción al líder masculino que las promovió a funciones ejecutivas”, señala Nélida Archenti, profesora titular de Género y Política de la UBA. “Ninguna demostró en su gestión un compromiso con el colectivo de mujeres y su estilo político aparece más centrado en el pragmatismo y el individualismo que lleva al personalismo en la política. Representan un modelo de hacer política de las ‘mujeres menemistas’ que deriva de su ser‘menemistas’ más que de su ser mujeres.”

 

Sus mejores frases

ron2.gif (93 bytes)  “Si me solté es porque aprendí de Carl os Menem, a quien le tengo un profundo afecto. Lo quiero mucho... muchísimo” (María Julia Alsogaray a la revista Noticias, mediados de 1990, en la nota en que posó en Las Leñas para la famosa tapa que la mostró cubierta por un tapado de piel).
ron2.gif (93 bytes)  “Si hubiera usado más el cerebro y un poco menos las piernas, no estaría en esta situación” (Alsogaray, mostrando su arrepentimiento por la foto).
ron2.gif (93 bytes)  “Yo empecé a tener otra idea de mí cuando en una encuesta en la que figuraba Raquel Mancini, los hombres ponderaban mis piernas. Comprendí que no era una pánfila” (María Julia a Noticias en el mismo re-
portaje.
ron2.gif (93 bytes)  “Yo sigo siendo lo que fui siempre. Una chica paqueta. Una chica de sociedad (...) Ahora mezclo. Puedo pasarme un fin de semana haciendo campaña y al siguiente
ir a una fiesta paqueta. Eso una lo va incorporando cuando hace política” (Alsogaray a la revista Página/30).
ron2.gif (93 bytes)  “No soy de nadie más que del Presidente” (en enero de 1992).
ron2.gif (93 bytes)  “Voy a hacer cualquier cosa que me pida el Presidente” (Matilde Menéndez a El Cronista Comercial, enero de 1994).
ron2.gif (93 bytes)  “Mi perfil es el de una señora que se levanta a la mañana muy temprano, le hace la leche a los chicos y trabaja como presa todo el día. No hago sociales ni exhibición de mi vida íntima” (Matilde a El Cronista, 1994).
ron2.gif (93 bytes)  “Cuando llegué a Tierra del Fuego (como interventora) todas las mujeres se vestían con pantalones y zapatos bajos. Apenas me vieron con pollera corta y con tacos, comenzaron a imitarme. Claro que los primeros días fue todo un impacto. Allí nadie se vestía así. Y menos una funcionaria” (Matilde Menéndez).
ron2.gif (93 bytes)  “Menem es un ídolo. Cómo le gritábamos las mujeres en el acto del Cervantes. El es el constructor de sus éxitos” (Matilde).
ron2.gif (93 bytes)  “Existe el machismo de una forma fuerte, violenta y hasta irrespetuosa, de parte de algunos ministros y funcionarios de gobierno” (Claudia Bello a trespuntos, agosto de 1998, aludiendo al ministro del Interior, Carlos Corach).
ron2.gif (93 bytes)  “Menem es mucho más que Perón” (Adelina Dalesio de Viola).
ron2.gif (93 bytes)  “Yo pertenezco a una familia muy gorila. Nunca hubiese pensado que iba a estar al lado de un gobierno peronista” (Adelina).
ron2.gif (93 bytes)  “Me duele la prisión de Videla. Considero que tuvo buenas intenciones” (Adelina, 10 de marzo de 1987).
ron2.gif (93 bytes)  “Creo que la caída del Muro (de Berlín) fue barata. Creo que 60 mil rumanos es buen precio” (Adelina a Canal 2, 26 de diciembre de 1989).
ron2.gif (93 bytes) “Cuando una trata personalmente al
Presidente, se da cuenta de que es una
buena persona, con buenos sentimientos” (Adelina).

 

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