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POR SUCESOS DE DICIEMBRE DE 1996, CUANDO MATARON A ROUSOULIS 
Cárcel para barrabravas de River

Cuatro años de prisión para Luis Pereyra, Edgar Butassi, líderes de Los Borrachos del Tablón, y Rito Ramón Barrios. Es por daños reiterados y resistencia a la autoridad. No hay pruebas de quién mató ese día a Christian Rousoulis.


Por Gustavo Veiga 

t.gif (862 bytes) En un fallo reciente y ejemplar, tres integrantes de la barra brava de River han sido condenados a cuatro años de prisión y otros seis de inhabilitación para ingresar en los estadios por el Juzgado de Primera Instancia en lo Criminal y Correccional N 2 de Lomas de Zamora, a cargo del doctor Miguel Carlos Navascues. El fallo, que ahora pasó a la Cámara, tiene relación con los graves incidentes que se produjeron en Avellaneda el 22 de diciembre de 1996 y durante los cuales fue asesinado el joven Christian Rousoulis, un simpatizante de Independiente. 
La resolución afecta a Luis Pereyra, alias �Luisito�, Edgar Butassi, alias �El Diariero� y a Rito Ramón Barrios. La causa 49.448 que se tramitó inicialmente por asociación ilícita, resistencia a la autoridad, daños reiterados y homicidio, se desdobló tiempo después y la sentencia que se conoció en estos días es por los delitos menores. La asociación ilícita no pudo comprobarse y el homicidio de Rousoulis se investiga en otro expediente que hasta hoy no ha tenido adelantos significativos. 
Pereyra y Butassi, dos de los líderes de la barra autodenominada Los Borrachos del Tablón, recibieron sentencias de cuatro años y seis meses de prisión y Barrios cuatro años y ocho meses. Los tres también fueroninhabilitados por seis años para concurrir a los partidos de fútbol. Desde que sucedieron los hechos por los cuales fueron condenados, Luisito y El Diariero habrían dejado de asistir a la cancha como miembros de la barra brava, que en la actualidad es dirigida por otros integrantes. 
Si bien el fallo del doctor Navascues ha sido severo respecto de los delitos menores que investigó, queda aún por dilucidar quién o quiénes fueron los autores materiales de las heridas de arma blanca que le costaron la vida a Rousoulis. El abogado de esta familia, Marcelo Parrilli, aportó nuevos elementos a la causa del homicidio. Algunos de estos datos se los proveyó un denunciante que responde al nombre de Claudio y que, en varias oportunidades, se comunicó con su estudio jurídico. Según este individuo, quienes habrían matado al joven Rousoulis forman la avanzada de la barra riverplatense cuando ésta se desplaza a los estadios. La característica principal de este grupo es que se moviliza en motocicletas y abre el paso al grueso de los hinchas. Uno o más de estos personajes violentos le habrían asestado las puñaladas a la víctima a escasos metros de avenida Mitre y 12 de octubre, donde se enfrentaron las patotas de River e Independiente.
A partir de estos datos se abren varias posibilidades, empiezan a cruzarse, a sumarse los nombres de los posibles implicados en el hecho. Así, de la instrucción judicial surge que el 13 de noviembre de 1997, un hincha que responde al nombre de Jorge Luis Rolón, declaró ante el juez Navascues que �casi siempre, Rito Barrios portaba una sevillana, siendo la misma de mango marrón, se abría al medio, hoja plateada. Que el retén y la parte de atrás del mango eran de bronce. Que la misma la llevaba a la cancha. Que el día del partido del 22 de diciembre, no recuerda si el mismo la tenía o no. Que antes de ingresar en la cancha, o sea Rito, se la escondía en la zapatilla para que el personal policial no se la detectara...� 
Por su parte, el mismo Barrios, en un testimonio que prestó ante Navascues el 3 de octubre de 1997, no vaciló en aportar precisiones que lo desvincularían del delito mayor. Así, Barrios dijo que mientras se desarrollaban los disturbios aquel 22 de diciembre del �96 observó a un tal Gustavo �con la faca, y (que) el mismo se dirige a un muchacho que venía caminando tranquilo por Alsina, circunstancias en las que observa que le clava un puntazo. Que ve que la víctima se agarra el estómago y camina hacia la plaza, perdiéndolo de vista...�, según consta en el expediente.
Hasta hoy y, pese a estas declaraciones, no hay novedades con respecto al delito mayor, el asesinato perpetrado ese día fatídico. La realidad judicial al día de hoy es que no se pudo probar que Barrios y el barrabrava llamado Gustavo hayan sido los asesinos de Rousoulis. Es más, en la causa consta que el denunciante que suele llamar al doctor Parrilli sindica como autor del crimen a un personaje cuyo apodo es �El Mono�, lo que indicaría que la investiagación podría derivar en otras direcciones. De todos modos, no es para desesperar en tanto y en cuanto, aunque sea a casi cuatro años de los episodios que se juzgan, acaba de producirse una condena en la primera instancia. Por ahora, tanto Pereyra como Butassi y Barrios permanecen en libertad porque ya gozaban de ese beneficio en las instancias anteriores del proceso, pero si el fallo quedara firme, en el futuro podrían ir a la cárcel. 
Pese a esta alternativa, Nora Rousoulis, la mamá de Christian, todavía espera que se encuentre a quienes mataron a su hijo. Su razonable e irrenunciable aspiración es verlos en prisión, aunque no sólo por haber roto las vidrieras de algunos comercios o desacatar a la policía aquel fatídico atardecer que le cambió la vida para siempre.

 

 

La carta que no dice nada

Por G. V.
El 21 de noviembre de 1997, el gerente y apoderado de River, Alberto Zanotti, le envió una carta al juez Miguel Carlos Navascues en la que sostenía: �Tenemos el agrado de dirigirnos a V.S. en la causa N 49.448 seguida a Rito Ramón Barrios y otros, en orden a los delitos de asociación ilícita, resistencia a la autoridad, daños reiterados y homicidio, que tramitan ante el juzgado a vuestro cargo. Con respecto a lo solicitado en el oficio que en fotocopia se adjunta, recepcionado el 7 de noviembre próximo pasado, cumplimos en informar lo siguiente...�
Después de contestar con evasivas dos puntos que contenían requerimientos de documentación interna del club, en el tercer ítem del escrito se leía: �Según información producida por las áreas respectivas, no surgen de los registros del club, datos de identificación relativos a las personas apodadas �El Diariero�, �Luisito�, �El Cordobés� y �El Jefe�, como tampoco de ninguna persona llamada Diego Nakayama...�
La información enviada por Zanotti al magistrado no era cierta, ya que al 31 de julio de 1997, según datos del padrón actualizado de asociados riverplatenses, aparecían Luis Pereyra, con el número de carnet 125755-9, socio activo simple nacido el 17 de mayo de 1967 y Edgar Daniel Butassi, carnet 120042-5, socio activo pleno, nacido el 23 de marzo de 1963. O sea, Luisito y el Diariero, respectivamente. Una muestra cabal de cómo las autoridades de un club pueden omitir datos valiosos para la Justicia. Y no sólo las de River.

Los contactos de �Luisito�

Por G. V. 
Cualquier barrabrava que haya llegado a la cima de su organización y que goce de buena reputación entre sus pares, siempre tendrá a mano un letrado que lo defienda con ahínco. Además, si se trata de un hincha caracterizado �así llamó a estos personajes una vez el juez Víctor Perrotta�, ese abogado, en ocasiones, tendrá algún vínculo con las autoridades del club o con ciertos poderes del Estado. A Luis Pereyra, antiguo líder de la barra llamada Los Borrachos del Tablón, lo patrocina, en la causa en que ha sido recientemente condenado, el doctor Eduardo Palis, socio vitalicio de River, quien además mantiene una fluida relación con distintos dirigentes riverplatenses.
Luisito, un puntero radical que se alejó de la barra tras los episodios de Avellaneda, sería un viejo conocido del doctor Virgilio Loiácono, subsecretario de Asuntos Legales de la Secretaría Legal y Técnica dependiente de la Presidencia de la Nación, quien también milita en la UCR. Asimismo, Palis mantiene vínculos profesionales con Loiácono que devienen de la actividad que ambos han realizado como abogados penalistas.

 

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