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GANO BOCA EN PARTIDO ACCIDENTADO
Un gol y la furia 

 El árbitro debió suspender el primer Superclásico del año a pocos minutos del final, tras una interrupción previa de casi media hora durante el primer tiempo. Mientras jugaron, Boca hizo un poco, no mucho más, y llegó al gol con Barijho tras gran toque de Riquelme. Fue expulsado Zapata.
Vuela Arce, barrido por Yepes. El de Boca fue reemplazado por Pérez al final.

A los 34 minutos del segundo tiempo, Baldassi juntó las piedras que había recogido de la cancha como si fueran payanas gigantes y partió hacia la salida, el túnel y el descanso después de una noche en la que debe haber estado sintiendo, a cada instante, que se podía encontrar con una tragedia entre manos. Fue el final de vergüenza, la sensación de humillación colectiva, la pena no por renovada menos dolorosa. El partido no había sido bueno, pero no se merecía tanta tristeza. En resumen, y hablando de fútbol �porque hubo un partido muy partido�, Boca ganó bien, pero River pudo haber empatado sin ofender a la justicia.
En un primer tiempo fragmentado en dos medios períodos, producto de los incidentes que lo interrumpieron prácticamente en dos tramos iguales, se vio poco fútbol y escasas situaciones de riesgo. En ese sentido, River dispuso de las mejores, que fueron dos: un toque de Ortega adelantándose a la defensa para tocar alto ante un tiro libre de Aimar desde la derecha al primer palo, y una diagonal imprevista de Hernán Díaz que recibió de Cardetti, ganó la posición y resolvió cruzado, de zurda, apenas afuera. Hubiera sido golazo. Por el lado de Boca, hubo al principio un zurdazo de Delgado abajo y después nada más que un puñado de infructuosos tiros libres que Riquelme ejecutó a veces al arco y a veces para un Palermo que no estaba. Excepto uno largo que llovió al segundo palo y Costanzo �que anduvo bien� controló cacheteando al corner, ninguno de esos intentos se convirtió en jugada de riesgo.
Había empezado mejor River, moviéndose bien Ortega por derecha y el medio para juntarse a Aimar y un Cardetti dúctil. Había empezado perdido Boca �no encontró en ningún momento a Riquelme, apareció algo más el anunciado �doble enganche� Arce� y los de arriba tenían que echarse atrás para buscar la pelota. Las subidas de Ibarra terminaban por adentro y se diluían. Con ese panorama, la disputa del enredado medio campo no decidió nada. Quedaron en deuda.
El segundo arrancó con más emociones. Antes de los cinco River se lo perdió dos veces, primero por la debilidad del toquecito de Cardetti y enseguida el envío de Aimar tuvo un remate de los llamados providenciales. Pero respondió Boca y el primer tiro libre de Riquelme que encontró receptor fue Barijho, solo y sin saltar, frente al arco: afuera, demasiado peinada... Pero a ese error del delantero le sucedió su mejor aporte hasta entonces, cuando metió un derechazo abajo apenas afuera cuando Boca ya estaba mejor, anticipo �tras una media vuelta con volea pifiada de Aimar- del gol de la definición. Que fue muy particular: toque notable de Riquelme en dos tiempos y resolución de Barijho por debajo del salto apresurado de Costanzo. La expulsión inmediata del nervioso Zapata hizo que el panorama de River repentinamente se oscureciera. Se lo vio obnubilado a Ortega, por ejemplo, y lo que siguió fueron los mejores minutos de los de Bianchi, que pudieron haber alargado la ventaja si Pereda hubiese acertado entrando solo por izquierda o Riquelme acertaba en el toque final.
Pero el toque final lo dio un pedazo de asiento, lo dieron las piedras. Un asco.


Historia de la suspensión
Un disparate tras otro 


El enfrentamiento con gases en la tribuna Norte.

Yo no salgo a jugarlo, viejo... ¡Cómo voy a salir si me falta la hinchada!� El disparate de Américo Gallego fue el lógico colofón del bochorno que se vivió anoche en Mar del Plata. Si un mínimo principio ético justificaba la suspensión del encuentro, y la TV apuraba la reanudación porque el negocio debe continuar, el técnico de River apelaba a un argumento absurdo �la Bonaerense había corrido de la tribuna, a fuerza de gas lacrimógeno, a los hinchas del equipo� para adherirse a lo obvio. �Mirá lo que es la tribuna de Boca y compará con la nuestra -argumentaba Gallego�. Estamos en inferioridad deportiva porque ellos tienen más hinchada.� Tan patético era el reclamo que se lo devoró la lógica del negocio: cuando le mostraron que habían vuelto unos cuantos hinchas, River regresó a la cancha.
El conflicto comenzó a los 20 minutos, cuando la Bonaerense pretendió ingresar a la tribuna Norte para retirar una bandera que superaba la dimensión permitida (dos metros por uno) y los hinchas reaccionaron. Ante la respuesta, la policía reprimió con gases lacrimógenos y balas de goma. Cuando la humareda alcanzó el césped, Baldassi decidió suspender el partido, y los jugadores de ambos equipos marcharon a los vestuarios.
Javier Castrilli gritaba �¡Me hicieron una cama!�. Encargado de la seguridad en espectáculos deportivos de la provincia, había dado la orden de que, una vez terminado el partido, se arrestara a los que portaban la bandera. Pero los efectivos tomaron otra actitud y el funcionario creyó ver una intencionalidad política. Fue el jefe del operativo, Gerardo Luciano, quien dio la orden de reprimir.
Allí comenzó la batalla campal entre los hinchas y la policía, mientras la nube lacrimógena se extendía sobre las plateas, donde inocentes espectadores sufrían las consecuencias. Rompiendo baldosas, algunos hinchas atacaron a la policía, mientras aprovechaban para saquear un puesto de comidas. Por lo menos tres hinchas sufrieron heridas de escasa consideración, y también cuatro policías resultaron con heridas, ninguna de gravedad. Uno de ellos habría sufrido el robo de su arma reglamentaria.El partido estuvo detenido 17 minutos. Cuando los gases se dispersaron y las autoridades policiales le dieron garantías a Baldassi, éste decidió reanudar el clásico, y fue allí que, para completar el absurdo, Gallego esgrimió su insólita protesta.Antes del partido, unos 50 barrabravas de Boca perpetraron distintos asaltos en la zona aledaña al estadio.

 

 

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