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LA CTA DENUNCIARA AL ESTADO ARGENTINO ANTE LA CIDH
Para protestar sin represión

La Central de Trabajadores Argentinos presentará documentación ante la OEA para probar que “el Estado desarrolló una política de criminalización y represión física de quienes participan de los reclamos sociales”.

Los abogados de la CTA denunciarán al Estado por la represión policial en las manifestaciones.

Por Victoria Ginzberg

El Comité de Acción Jurídica de la Central de Trabajadores Argentinos (CTA) y el Centro de Estudios Legales y Sociales denunciarán hoy al Estado argentino ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) por las violaciones del derecho a la vida, la integridad personal, la libertad de expresión, el derecho de reunión, derecho de petición y el derecho a la no discriminación. Las organizaciones demandantes, junto con el Centro por la Justicia y el Derecho Universal (CEJIL), alegarán ante el organismo de la OEA que la transgresión de esas normas básicas se manifiesta a través de la política instrumentada para responder a las protestas sociales, que incluye la criminalización y la represión física de quienes participan de los reclamos.
Los abogados Juan Carlos Capurro y Horacio González, por el Comité de Acción Jurídica y el director ejecutivo del CELS, Víctor Abramovich, presentarán hoy en Washington un informe sobre la situación argentina y pedirán que la CIDH adopte medidas para hacer cesar al Estado en las violaciones a los derechos humanos consagrados en la Convención Americana de Derechos Humanos y en la Declaración Americana sobre Derechos y Deberes del Hombre. Acompañarán el escrito con el testimonio grabado en video del secretario general de la CTA, Víctor De Gennaro, y el secretario general de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), Juan González, querellante en la causa por la represión en Corrientes.
Los denunciantes harán hincapié en el crecimiento del reclamo social en la Argentina como consecuencia del aumento de la pobreza y de la precarización laboral. Y criticarán la represión a las protestas, en particular, a la nueva modalidad de expresión del descontento popular: los cortes de ruta. Los datos del escrito indican que entre 1997 y 1998 se registraron 219 reclamos de ese tipo y según un trabajo del Centro de Estudios Nueva Mayoría, sólo durante el mes de diciembre de 2000 se realizaron 238 cortes de ruta y vías públicas. “Las respuestas institucionales a las protestas sociales se caracterizaron invariablemente por una manifiesta represión y persecución penal a los involucrados, mayoritariamente delegados sindicales y ciudadanos desocupados, desvirtuando y forzando la aplicación de las leyes punitivas del Estado, violando así los tratados internacionales suscriptos por Argentina”, expresan las organizaciones.
La CTA, el CELS y el CEJIL afirman que el Estado, en lugar de reconocer la protesta como un legítimo derecho de los ciudadanos, considera a los manifestantes como “delincuentes”. La penalización del conflicto, desde esta órbita, se centra en figuras del Código Penal como la interrupción del tránsito y el delito de sedición, que puede ser castigado con penas de entre cuatro y seis años. El caso de las protestas de junio de 1997 en Trelew es un ejemplo. Después de que los habitantes de la ciudad cortaron una ruta el 8 y 9 de ese mes, el ex gobernador de Chubut, Carlos Maestro, y el entonces ministro de Gobierno y hoy gobernador José Luis Lizurume firmaron un acuerdo en el que accedieron a cumplir parte de los pedidos de los manifestantes. Pero pocos días después, el juez federal Esteban Cerra, cuñado del gobernador, les inició un proceso por el corte de ruta y por sublevación contra las autoridades, causa que sigue en curso. “Si hubiese delito de sedición el ex gobernador y el actual gobernador deberían ser procesados porque ambos firmaron el acuerdo con los trabajadores desocupados”, se afirma en el informe. El escrito también menciona, entre otros, las represiones de Cutral-Có en la Semana Santa de 1997, durante la que murió Teresa Rodríguez; los asesinatos de Mauro Ojeda y Francisco Escobar en diciembre de 1999 en Corrientes y la manifestación frente al Congreso del 19 de abril del año pasado, que culminó con 30 heridos.
Según datos de la CTA, existen actualmente en el país al menos 2800 personas sujetas a proceso penal debido a su intervención en manifestaciones y protestas y que sólo en enero de este año el Comité deAcción Jurídica asumió la defensa de cien nuevos procesados por cortes de ruta en la provincia de Neuquén. Pero de acuerdo con el Centro de Estudios Nueva Mayoría entre 1996 y principios del 2001 hubo alrededor de 800 cortes de ruta en el país y el promedio de procesados es de 10 por protesta, es decir que podría haber cerca de 8000 juicios.

 

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