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�Estamos entrando en un proceso preanárquico�

El ex gobernador bonaerense, Eduardo Duhalde, alertó sobre la situación social y consideró que el �Presidente está estresado�. También confesó que la prisión de Menem no lo apena.

El ex candidato a presidente
del PJ, Eduardo Duhalde, analiza.
“El Presidente tiene que ponerse bien”,
dijo sobre De la Rúa.

En julio del año pasado, el ex gobernador Eduardo Duhalde había utilizado la palabra “anarquía” para definir el clima que según su opinión se vivía en el país. Esas declaraciones, obviamente, no habían caído demasiado bien en el oficialismo, por entonces golpeado por el deterioro de la política económica de José Luis Machinea. El episodio podría haber quedado ahí, como una frase dicha al azar, algo espontáneo, sin segundas intenciones. Pero ayer, mientras la Gendarmería ocupaba la localidad de General Mosconi, volvió a usar el mismo término en una entrevista radial. “Estamos ingresando desde hace ya tiempo a lo que se denomina un proceso preanárquico”, declaró. Además de dar pronósticos sobre el futuro del país, Duhalde se refirió a uno de los temas que más sensibilizan al Ejecutivo, la salud de Fernando de la Rúa: “El Presidente está estresado. No es el De la Rúa que yo conozco, está sedado, medicado o estresado”, dijo.
Duhalde tuvo un día agitado, con varias reuniones y polémicas declaraciones en los medios de comunicación. A la mañana, aseguró que “en la Argentina tenemos un problema adicional”, en referencia a la mala salud del Presidente. Así contrarió a quienes esperan que la arteriosclerosis de De la Rúa sea lentamente olvidada por la opinión pública. “El que lo ha conocido sabe que (De la Rúa) es un hombre lúcido, de hacer construcciones de frases, de una retórica –diría– muy buena, muy inteligente. Ahora uno lo ve estresado, posiblemente no puede descansar”, señaló.
También intentó explicar las posibles causas del supuesto estrés presidencial. “Se mezclan el cansancio y el agotamiento”, afirmó. Luego agregó que la preocupación por la vitalidad del jefe de Estado lo llevó a consultar el tema “con amigos médicos”. De todas sus afirmaciones, una pareció contener un claro mensaje al Gobierno: “Al Presidente lo tenemos, está elegido, le quedan dos años y medio, y si no está bien tiene que ponerse bien.” De todas formas, en el entorno del ex gobernador negaron enfáticamente que Duhalde esté impulsando un adelantamiento de las elecciones presidenciales, hipótesis que había cobrado fuerza a partir de unas declaraciones del gobernador bonaerense Carlos Ruckauf.
Como en sus últimas apariciones mediáticas, Duhalde también se distanció del ex presidente Carlos Menem, con prisión domiciliaria en Don Torcuato por orden del juez Jorge Urso. Otra vez volvió a demostrar que no siente ningún “afecto” (como ayer admitió) por el presunto jefe de la asociación ilícita que vendió armas a Croacia y Ecuador.
–¿Lo apena que este hombre de más de 70 años esté preso?
–No, apenarme no. Porque no está tan mal, no está en una cárcel común. La respuesta, paradigmática, sintetizó a la perfección su antipatía por el ex presidente. Por si fuera poco, después agregó que con Menem no lo une “ningún afecto ni en lo personal, ni en lo humano, ni en lo ideológico”. De todas formas, el ahora candidato a senador por el PJ no se privó de poner en cuestión –sutilmente, claro está– la figura de la “asociación ilícita”, por la cual está preso su adversario de siempre. “Yo veo a periodistas hacer comentarios sobre la asociación ilícita si corresponde o no corresponde. He leído también a otros comentaristas muy importantes que también ponen la duda sobre el tema”, señaló.
Duhalde trató estos temas a primera hora, un rato después de reunirse con Raúl Alfonsín, con quien analizó la convocatoria del Movimiento Productivo (ver aparte). El resto del día lo dedicó a la reunión con legisladores, miembros del gabinete provincial e intendentes de la primera sección electoral que tuvo lugar en Ezeiza, en la quinta Los Caudillos de Hugo Toledo.

 

Duhalde-Alfonsín, juntos

En octubre, competirán entre sí en las primeras elecciones que enfrentará la Alianza desde que es Gobierno. Mientras tanto, Eduardo Duhalde y Raúl Alfonsín viven una muy buena relación, alimentada por ambos con gestos y elogios mutuos, que hasta generó desconfianza en sus propios partidos, especialmente en las filas del oficialismo. Ayer a la mañana, por ejemplo, el ex gobernador visitó al ex presidente en las oficinas que éste tiene en la avenida Santa Fe. En la reunión, invitó al titular de la UCR al lanzamiento del Movimiento Productivo Argentino, una asociación que nuclea a empresarios y que se define como “un espacio transversal, sin banderías políticas ni ataduras sectoriales”. La presentación de la entidad se realizará hoy a las 11.30 en el Hotel Bauen. Asistirán dirigentes de la Unión Industrial Argentina (UIA), de la Sociedad Rural, de Federaciones Agrarias, gerentes de banco, y un grupo de dirigentes políticos, entre los que estará, obviamente, Duhalde. Alfonsín no comprometió su asistencia, aunque la creación del denominado “Movimiento Productivo Argentino” fue ideada en una sucesión de cuatro encuentros entre el peronista y el radical que terminó en junio del año pasado. En esos encuentros, los dos dirigentes habían analizado la posibilidad de construir una “red política” sin distinciones partidarias y de tono crítico hacia las políticas neoliberales impulsadas por el FMI que son implementadas en el país.

 

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