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Anormalidades
del sueño
Por Aquiles
J. Roncoroni *
Parece razonable interesarnos
en una actividad como el dormir ya que ocupa alrededor de un tercio de
nuestra vida. La llamamos actividad porque cierta parte del sueño,
asociada a movimientos inconscientes y rápidos de los ojos, coincide
con una intensa actividad onírica.El insomnio, la dificultad para
dormirse o el despertarse demasiado temprano, que provoca el acortamiento
del tiempo total de sueño, depende frecuentemente de circunstancias,
reconocidas o no, que alteran la vida emocional. A veces, aun luego de
resueltas las causas, el temor a no dormir provoca la persistencia del
insomnio. Si la mejoría de la higiene del sueño no resuelve
el problema es aconsejable el empleo transitorio de hipnóticos.
Se dispone hoy de medicamentos seguros sin efecto residual diurno ni adicción.
La situación es bien diferente cuando hay trastornos respiratorios
durante el sueño.
El ruido respiratorio anormal ronquido durante el sueño
expresa cierto grado de obstrucción de la vía aérea.
Es común en hombres mayores de 50 años y en mujeres luego
de la menopausia, sobre todo si están excedidos de peso. Si bien
el ruido incomoda a quien comparte el recinto de sueño, en el 50%
de los casos no se acompaña de perturbaciones respiratorias mayores.
Sin embargo, no es posible asegurarlo sin un estudio del sueño,
el que se hace imperativo si el sujeto padece además los trastornos
que luego describiremos.
Es normal que la respiración se detenga por algunos segundos (apnea)
por hora durante el sueño. Se han observado crecientemente pausas
más prolongadas y frecuentes en sujetos aparentemente normales
y mucho más en obesos, con cuello corto y grueso. La respiración
que sigue a la pausa es siempre ruidosa nuevamente: ronquido
pues es de mayor volumen aéreo y persiste cierto grado de obstrucción.
Estas pausas se deben habitualmente a obstrucción faríngea
por encima de la laringe, por pérdida de causa no bien conocida
del tono normal de los músculos de la faringe que la mantienen
normalmente abierta. Cuando la obstrucción perdura más de
10 segundos y se repite más de 10 veces por hora causa numerosos
trastornos: 1) Descenso severo en el contenido de oxígeno sanguíneo
capaz de provocar perturbaciones cardíacas (arritmias y aun paro
cardíaco) y cerebrales (hipoxia celular).
2) Estimulación simpática con hipertensión arterial
brusca por vasoconstricción.
3) Grandes y pequeños movimientos anormales de los miembros.
4) Sueño entrecortado, frecuentes microdespertares inconscientes
pero que trastornan la arquitectura del sueño e impiden alcanzar
las etapas normales de sueño profundo. El sujeto contrae una deuda
creciente de sueño que debe saldarse, para normalizar su actividad,
más ineludiblemente que la deuda externa. La consecuencia es hipersomnolencia
diurna progresiva: el sujeto se duerme después de almorzar, leyendo,
mirando TV, en el cine, escuchando clases. Peor aún, se duerme
durante su trabajo y conduciendo automóviles, camiones, aeroplanos,
barcos y provoca accidentes a veces mortales. Esto se debe a que, cuando
el estímulo externo disminuye, el mecanismo despertador cerebral,
sobre todo en determinadas horas del día, se desactiva permitiendo
microsueños que, si el sujeto conduce, pueden ser fatales. Es llamativo,
que aun en los casos más severos, el paciente no tiene al despertar
recuerdo alguno de sus microdespertares nocturnos.
El trastorno del sueño puede provocar consecuencias: hipertensión
arterial, insuficiencia cardíaca y fatiga crónica, trastornos
que desaparecen sin otra terapéutica que la normalización
del sueño. Existe un círculo vicioso por el cual diversas
enfermedades provocan trastornos durante el sueño que agravan su
propia evolución. Es común que el paciente no conozca su
trastorno, y sólo quien duerme a su lado conoce: oír el
ronquido que aparece en los microdespertares, cuando el esfuerzo inspiratorio
vence la obstrucción faríngea y ver los movimientos anormales
de los miembros que lo acompañan. Debe pensarse en este trastorno
cuando un sujeto se queja de hipersomnolencia diurna, más aún
si está excedido de peso, es hipertenso o tiene insuficiencia cardíaca
o respiratoria. Sin embargo, la anormalidad comienza mucho antes que el
sujeto llegue a mostrar sueño anormal diurno, es habitual que consulten
tardíamente, años después del comienzo. También
que el clínico general desconozca los síntomas iniciales
y atribuya la situación a dificultades emocionales de la vida diaria
(recesión argentina, etc.).
Tratamiento
No hay medicamento alguno que controle la apnea y menor ventilación
nocturna y la hipersomnolencia diurna, aunque, si se comprueban estos
trastornos se debe evitar el consumo de alcohol e hipnóticos nocturnos.
El tratamiento de la hipertensión y/o insuficiencia cardíaca
asociada puede hacerse innecesario si se normaliza el sueño. En
sujetos excedidos de peso y de cuello corto a veces el descenso de peso
es suficiente para aliviar el cuadro. Si así no fuera, se requiere
estudio no invasivo de diversas variables en laboratorios de sueño
donde se ensaya el uso de presión positiva continua no invasiva
nocturna a las presiones necesarias para cada sujeto. Este tratamiento
es efectivo y suficiente. Los aparatos son baratos y se aplican con una
pequeña máscara nasal. Es habitual la desaparición
de la hipersomnolencia diurna en el primer día de su uso. En pacientes
con enfermedades previas, como insuficiencia respiratoria, puede requerirse
el empleo de aparatos algo más complejos capaces de suministrar
un ritmo alternante de presión positiva inspiratoria y espiratoria
regulables que resulte en ventilación pulmonar adecuada.
Historia
Es interesante recordar cómo se reconoció la aparición
de apneas nocturnas. En 1956, en Estados Unidos, se denominó síndrome
de Picwick a la hipersomnolencia diurna y a veces retención
de CO2 de algunos obesos. El nombre recordaba al personaje de la novela
de Charles Dickens que se dormía de pie oprimiendo un timbre mientras
aguardaba que lo atendieran.Un artículo europeo de 1965, que pasó
inadvertido, describe la apnea del sueño como causa del trastorno.
En 1967, el grupo de investigación del Instituto María Ferrer
describe la apnea del sueño de un obeso en la Revista Clínica
Española, sin reconocer su importancia clínica. En 1970,
W. Dement inauguró en California el primer centro de estudio detallado
del sueño y se agregaron valiosos datos.
El dormir depende de dos mecanismos neurológicos opuestos: 1) una
acción homeostática lo origina cuando la deuda de sueño
se va acumulando a partir del despertar; 2) un centro despertador se opone
y lo balancea de manera de mantener la vigilia diurna. Es el reloj biológico
con ritmo propio que se estimula con la luz y actúa de la mañana
a la noche. Durante millones de años el ritmo del reloj biológico
estuvo ligado a la salida y caída del sol. La luz de gas y, desde
1879, el descubrimiento de la lámpara incandescente de Edison atrasaron
el reloj, mientras el bloqueo de la entrada de la luz solar en las viviendas
permitió el despertar más tardío. El reloj biológico
puede ser adelantado ingiriendo melatonina, una sustancia segregada por
la glándula pineal, que lo desactiva. Este efecto es usado por
el viajero moderno para readaptarse cuando cruza rápidamente varios
husos horarios.
Deuda de sueño
La deuda de sueño es una causa importante de accidentes de
tránsito y, probablemente, una manera de evitarlos sería
estudiar su presencia en pilotos, choferes de camiones y otros. Es común
que la presión del trabajo nos obligue a iniciar un viaje con deuda
de sueño. En cuanto se atenúe el estímulo externo
que nos mantiene despiertos es posible que se inicien microperíodos
de sueño que nos cuesten la vida. En 1989 el barco Valdés
de Exxon chocó contra tierra en Alaska, el derrame de petróleo
provocó un inmenso desastre ecológico y la pérdida
de 5000 millones de dólares para Exxon. Se demostró que
el piloto había dormido sólo 6 horas en las 48 horas previas.
Varios desastres aéreos y automovilísticos se atribuyeron
a la misma causa.
* Doctor en Medicina.
Profesor emérito de la UBA.
Master-Fellow del American College of Chest Physicians.
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Ronquidos
literarios
Vivían como
demonios, roncaban como ángeles.
John W. Bayley-Smith
El sueño ha sido
muchas veces objeto de la literatura; no tanto el ronquido. Sin
embargo, ofrecemos aquí un párrafo de Mark Twain dedicado
al tema.
Pero Jim se había
dormido y Tom se molestó. Cuando uno habla extraordinariamente
bien y cree que lo admiran, siente una especie de malestar al descubrir
que su supuesto admirador se ha dormido. (...).
Jim empezó a roncar, primero con suavidad, como una queja,
después como un ronroneo y, por último, de un modo
algo más fuerte, como media docena de horribles truenos,
para dejar paso al glu-glu del agua que se escapa por el desagüe
de una bañera. Todo ello mezclado con temblores de nariz,
como hacen las vacas cuando se ahogan. Una persona en este estado
se halla en su apogeo y puede despertar a un hombre situado al otro
extremo de la calle, aunque tenga cargado el cuerpo con una dosis
de láudano, pero no puede despertarse a sí mismo,
si bien ese terrible alboroto tiene lugar tan sólo a tres
pulgadas de su oído. Es una de las cosas más curiosas
del mundo, a mi parecer.
Froten, en cambio, un fósforo para encender una vela, y ese
sonido insignificante le hará abrir los ojos. Quisiera saber
la causa, pero sospecho que no hay forma humana de descubrirla.
Jim puso a todo el desierto en alarma, hizo salir a los animales
de sus guaridas, en muchas millas a la redonda, para ver qué
diablos ocurría; nadie estaba tan cerca del ruido como el
propio Jim y, sin embargo, era la única criatura a la que
no le molestaba.
Gritamos, dimos golpes, estornudamos. Todo era inútil. Pero
la primera vez que se produjo un minúsculo ruidito inesperado,
Jim despertó.
Yo he reflexionado profundamente sobre este asunto. Tom también.
Y no hay manera de saber por qué el que ronca no se oye roncar
a sí mismo.
Cuando se despertó, Jim sostuvo que de ninguna manera se
había dormido, que simplemente se había limitado a
cerrar los ojos un momento para escuchar mejor. Tom le contestó
que nadie lo acusaba.
Mark Twain, Tom Sawyer
en el extranjero.
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