DEPORTES › MATIAS ROSSI VOLVIO A GANAR EN SUPERTC2000 Y SE ESCAPA EN EL TORNEO

Como en la calle, pero diferente

El coche que maneja arrancó a correr hace cinco temporadas, pero poco le queda de original, y sólo lleva un 20 por ciento de piezas de las que vienen en el modelo de serie. Rossi se puso a cubierto de las pinchaduras para terminar adelante.

 Por Pablo Vignone

Desde Junín

La industria automotriz es una de las locomotoras de la economía argentina: durante el primer semestre de 2013 se vendieron cerca de medio millón de unidades cero kilómetro. Pero en automovilismo no siempre la condición flamante es la que asegura el éxito. Matías Rossi consiguió su cuarto triunfo del año (sobre siete carreras) del SuperTC2000, con un autito dueño de una historia particular, que lo dejó más cerca de un nuevo título.

No tiene chapa, pero el equipo Toyota denomina T209-04 al Corolla ganador ayer en Junín. Rossi asegura que ya tiene cinco años de trajín en las pistas, pero el director técnico del equipo, Gustavo Aznárez, precisa que “del coche que construimos para correr, le queda un solo componente: el tanque de nafta”. El T209-04 fue renovándose a lo largo de las temporadas: lo condujo Franco Coscia en 2009, Facundo Ardusso en 2010 y a él se subió Rossi en 2011 para lograr su tercer título. Al año siguiente le cambiaron el motor de cuatro cilindros made in Berta por este V8 inglés de más de 400 HP de potencia. “Pero del auto original no quedan ni los caños de la jaula”, cuenta el ingeniero. “Este verano se los cambiamos todos.”

El T209-04 marcó la pole position en Junín en las manos de Rossi, y aunque perdió en el Super8 (con lo que tuvo que largar cuarto), se la compuso para tratar las cubiertas con más suavidad que sus rivales hasta la bandera a cuadros. “Los autos de carrera sufren una modificación constante”, señala Aznárez. Desde la última vez que anduvo en esta pista, bajó 3s5 el tiempo de vuelta.”Dos segundos son del motor, el resto es por la evolución del coche”, apunta Rossi. “Hay piezas que se cambian todas las carreras, como algunas partes de la carrocería o las pastillas de frenos, el resto depende de la exigencia de la carrera, diría que Matías no es particularmente agresivo con el auto, porque tiene conciencia del valor de los fierros, aunque lo usa bastante”, repone el ingeniero cordobés.

En esta carrera, al T209-04 hubo que cambiarle el pontón izquierdo, que aloja al escape, abollado en los toques con el 408 de Néstor Girolami durante el Super8. “Algo no quedó bien y en la vuelta número 2 empezaron a entrar gases –confía el piloto–. Me asusté porque nunca me había pasado.” Según Aznárez, la filtración fue “esporádica” pero bastó para preocupar, en una final que tuvo grandes picos de emoción, provocados en general por la rotura de neumáticos. Así quedaron fuera de combate el Renault de Leonel Pernía cuando era puntero (“no se puede tener tanta mala suerte”), el Chevrolet de Franco Vivian cuando perseguía a Rossi, o los autos de Ortelli, Llaver y Altuna. “Me avisaron por radio y empecé a ir más lento para cuidar las gomas, que no avisan cuando estallan, como me sucedió el año pasado en Rafaela. Tenía temor de que me sucediera algo similar”, repasa Rossi, que llegó muy apretado por el eficaz Emiliano Spataro. “Fue una victoria increíble, el auto está igual que en la carrera pasada.”

El auto, el Nº 3, construido a imagen y semejanza del Corolla 2009 pero con toda la rabia de una bestia de carreras, tiene “más de un 20 por ciento de su peso, 1100 kilos, de partes que son las mismas que usan los autos de serie –informa el DT–. Por ejemplo, las puertas, la caja de dirección, las bombas de agua, el cableado y hasta la llave de contacto son las originales”. El año que viene este coche victorioso probablemente dejará las pistas porque la marca pondrá a la venta un modelo nuevo para seguir ese camino. Se ganó ya un lugar en el museo, rodeado de toneladas de laureles.

A veces un cero kilómetro trae más dolores de cabeza que un coche carrereado, como le sucedió al campeón José María López, que estrenaba auto. Pero nunca funcionó como se esperaba. Pasó 14º en la primera vuelta, y sólo llegó al podio gracias a tantos retrasos. “Este podio era impensado. ¿El campeonato? Quedamos un poco relegados, Matías está prácticamente dominando, su equipo, y él también, están un pasito adelante.” Su compañero Ardusso (5º) sigue segundo en el torneo, pero cada vez más lejos de Rossi.

Compartir: 

Twitter

Matías Rossi y su Toyota Corolla T209-04, un auto muy particular.
Imagen: Télam
 
DEPORTES
 indice

Logo de Página/12

© 2000-2022 www.pagina12.com.ar | República Argentina | Política de privacidad | Todos los Derechos Reservados

Sitio desarrollado con software libre GNU/Linux.