ECONOMíA › LOS SECRETARIOS DE INDUSTRIA DE ARGENTINA Y BRASIL NO LOGRARON SUPERAR LAS DIFERENCIAS PUNTUALES

Ronda de negociación sin resultados

Los desequilibrios estructurales prácticamente ni se trataron. Las trabas al ingreso a uno u otro mercado de productos específicos quedó sin respuesta. Eduardo Bianchi y su par de Industria brasileño volverán a intentarlo en una semana.

 Por Javier Lewkowicz

Los gobiernos de Argentina y Brasil no llegaron a ningún acuerdo en la ronda de negociación, por lo que la tensión bilateral continuará hasta que se reanude el cónclave, que pasó a un cuarto intermedio. El secretario de Industria, Eduardo Bianchi; su par brasileño, Alessandro Teixeira, y los equipos técnicos correspondientes mantuvieron una extensa reunión, donde ninguno dio el brazo a torcer. Ante los reclamos puntuales de Brasil, los negociadores argentinos contraatacaron pidiendo medidas para superar las asimetrías de fondo. El gobierno del país vecino “no aceptó la implementación de reglas de intercambio bilateral por sector que ayuden a equilibrar el comercio, a cambio de la liberación de las licencias automáticas de importación”, describieron a Página/12 fuentes que participaron del encuentro. En el sector automotor, Brasil ofreció volver al esquema de licencias automáticas, pero con un plazo de entrega de hasta diez días, algo que no conformó en Industria, porque “afecta la producción local”. El próximo martes los secretarios se volverán a comunicar.

El encuentro se extendió desde la mañana hasta las cinco de la tarde, con una impasse de dos horas solicitada por los brasileños para tener una reunión técnica. “Brasil no aportó ni una sola solución concreta a los problemas de acceso a ese mercado para la industria argentina”, indicaron desde la cartera que encabeza Débora Giorgi. La negociación pasó a un cuarto intermedio.

Giorgi entiende que la aplicación de licencias no automáticas de importación tiene estrecha vinculación con las asimetrías entre ambas economías, que no están comprendidas en la normativa del Mercosur, de manera que esas discusiones están conectadas. Por eso, los brasileños debieron escuchar, ante cada planteo puntual en relación con los problemas de acceso, una queja argentina. “No tienen en cuenta la necesidad de equilibrar el desarrollo de las economías”, describieron en Industria.

“En maquinaria agrícola pidieron a rajatabla que se les liberen todas las licencias atrasadas y no aceptaron la oferta por sólo algunas. Además, no aceptaron la implementación de reglas particulares de comercio que tiendan a equilibrar el saldo negativo de 450 millones de dólares”, agregaron desde la cartera industrial. Un ejemplo de esas “reglas particulares” es el acuerdo del Gobierno con las empresas para que equilibren su ecuación comercial “1 a 1”, una medida que afecta a las compras al país vecino. Recientemente, la empresa de maquinaria agrícola Case New Holland anunció una inversión para la Argentina de 100 millones de dólares que inicialmente estaba pensada para desembarcar en Brasil. Es un ejemplo concreto que actúa en reducción de la disparidad bilateral, algo que no cayó bien en Brasil.

Una situación similar se dio con el sector de línea blanca. Los fabricantes argentinos actualmente no exportan su producción a Brasil, debido a las dificultades de acceso a ese mercado. “Argentina no aceptó el reclamo de las licencias que hace Brasil, porque en tanto nosotros no podamos ingresar allí, será difícil que ellos entren”, manifestaron fuentes de Industria. Argentina sí exporta a México, Uruguay y Chile.

En cuanto a las trabas que Brasil puso al comercio de vehículos terminados, “Argentina quiere que la situación vuelva a estar tal como antes de la crisis, para no afectar el ritmo de producción de las terminales”, indicaron en Industria. Según describieron, Brasil ofreció volver al sistema de licencias automáticas, pero Teixeira comentó que en lugar de 48 horas, como demoraban antes del conflicto bilateral, ahora tardarían diez días. “La oferta de Brasil sólo dilata la situación y no garantiza que fluyan los autos”, criticaron cerca de Giorgi. Desde las automotrices ayer a la noche aún se analizaba la situación. Un perjuicio para la industria automotriz argentina también impactaría en Brasil, ya que el 33 por ciento de las autopartes que el país vecino le vende al mundo se dirige a la Argentina. Si bien el comercio bilateral de autos terminados fue superavitario para la Argentina en 413 millones de dólares, todo el bloque automotor registró un déficit de 1900 millones en 2010.

Bianchi mostró especial fastidio por la falta de respuestas de parte de Brasil en reclamos “históricos” de trabas de acceso al mercado vecino para la Argentina, como en el caso de aceite de oliva, vinos, cítricos y lácteos. “No trajeron una sola muestra concreta”, indicaron en Industria. En el caso de los agroquímicos, fertilizantes y medicamentos, Brasil respondió que iba a “consultar a los organismos competentes”.

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El debate entre Bianchi y Teixeira, iniciado el lunes, ocupó ayer casi siete horas, pero sin solución.
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