EL MUNDO › A UNA SEMANA DE LOS COMICIOS, LOS CONSERVADORES BRITáNICOS ASEGURAN QUE REDUCIRáN EL GASTO

Cameron promete lo mismo, más ajuste

El premier reiteró la importancia del déficit cero, para lo cual habrá un recorte del gasto de unos 20 mil millones de dólares. El líder conservador señaló que si gana no aumentará los impuestos, a fin de garantizar el crecimiento.

Página/12 En Gran Bretaña

Desde Londres

“Es la economía, estúpido.” A una semana de las elecciones, la campaña de los conservadores se basa en el famoso veredicto de Bill Clinton sobre su triunfo electoral en 1992. La diferencia es que Clinton era el candidato opositor, los conservadores han sido gobierno desde 2010 y las encuestas predicen las elecciones más reñidas en los últimos 40 años. Con este telón de fondo, el primer ministro David Cameron se comprometió ayer a que un gobierno conservador no subiría los impuestos y, al mismo tiempo, reduciría el déficit fiscal a cero.

El mensaje del partido de Cameron es que heredaron una economía devastada por 13 años de despilfarro laborista y aplicaron medidas “dolorosas y necesarias” (super ajuste) que dieron resultado: el año pasado la economía creció un 2,7 por ciento. En base a este resultado los conservadores prometen más de lo mismo con una reducción del gasto de unas 12 mil millones de libras anuales (20 mil millones de dólares) para conseguir un déficit fiscal cero en 2020, suerte de paraíso que garantizará, según Cameron, un crecimiento económico a largo plazo.

Como mensaje de campaña es una apuesta llena de riesgos. Como se basa en el brillo de los números macro depende de que éstos sigan al alza y que la percepción pública les preste atención. Este martes los datos oficiales no favorecieron al gobierno. Según la Oficina Nacional de Estadísticas, la economía creció un 0,3 por ciento en el primer trimestre, la mitad que el trimestre previo, una clara desaceleración. Pero además, en las encuestas la mayoría de los británicos no parece deslumbrarse con las cifras macro y se queja de que su nivel de vida ha bajado drásticamente porque los salarios quedaron virtualmente congelados, se deterioraron los servicios públicos y se recortaron los beneficios sociales.

El “paraíso conservador” del déficit cero también está en problemas. El martes el Institute of Fiscal Studies (IFS), que juega como una suerte de árbitro imparcial sobre las promesas de los distintos partidos, señaló que había un “gigantesco agujero” en un plan que prometía recortar el gasto social en unos 12 mil millones de libras en sus primeros dos años de gobierno. “Los conservadores prometieron congelar beneficios sociales en los dos primeros años, pero con eso sólo ahorran unos mil millones. No sabemos nada sobre cómo harán para ahorrar el resto”, señaló el IFS.

Los resultados electorales dirán si prometer recortes draconianos como estrategia electoral equivale a un suicidio político o revela un profundo conocimiento de las tendencias masoquistas de los británicos fijadas quizás en aquel famoso discurso de Winston Churchill durante la Segunda Guerra Mundial en la que dijo que sólo podía prometer “blood, sweat and tears”. En todo caso, lejos de variar de estrategia, ayer los conservadores redoblaron su apuesta. El primer ministro Cameron reiteró la importancia del déficit cero y señaló que en los primeros 100 días de gobierno los conservadores presentarían un proyecto cerrojo para que no haya aumentos del impuesto a la ganancia o del IVA británico (VAT).

No importa que los conservadores hicieran una promesa similar en las elecciones de 2010 respecto del IVA, promesa que rompieron apenas llegaron al gobierno. En el vértigo de la recta final de campaña se debilita la memoria y ganan peso las promesas presentes. La apatía política de los sectores más golpeados por la austeridad –jóvenes, desempleados, pobres con empleo– también contribuye a la causa conservadora. En las últimas elecciones la participación fue del 65 por ciento de los votantes: unos 16 millones no concurrieron a las urnas. Con las encuestas tan parejas, este sector puede ser un factor decisivo. “El laborismo tiene que persuadirlos sobre la importancia de salir a votar, tiene que hacerles entender que son los que más van a sufrir si ganan los conservadores”, señaló este martes en el matutino The Guardian la columnista Polly Toynbee.

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David Cameron se comprometió ayer a que un nuevo gobierno conservador no subiría los impuestos.
Imagen: EFE
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