EL PAíS

La escuadra de Alicia

La ministra de Desarrollo Social y hermana del residente está preparando un fuerte desembarco en la provincia en 2007. Cuatro funcionarios cercanos protagonizan el embate, buscando ganar intendencias clave para el campo K.

 Por Martín Piqué

Para que haya un desembarco tiene que haber almirante. En el Ministerio de Desarrollo Social están preparando una progresiva incursión sobre la provincia de Buenos Aires. El almirante es Alicia Kirchner, de regreso a una cartera que nunca había dejado del todo. Y sus lugartenientes son tres secretarios y un subsecretario de su cartera: Fernando Gray (Comunicación Social), Daniel Arroyo (Políticas Sociales) y Carlos Castagneto (Coordinación), y el subsecretario Jorge Ceballos (Organización Popular). Con perfiles e historias muy distintas, los cuatro competirán por ser intendentes en varios municipios de la provincia. Junto con otros exponentes del oficialismo como el diputado Edgardo Depetri o el concejal Luis Vivona, pretenden ser la vanguardia del desembarco K en las intendencias de la provincia de Buenos Aires.

La incursión sobre los municipios venía preparándose desde hace unos meses. Los interesados aseguran que no se trata de un proyecto global que responde a las órdenes de la ministra o su hermano Presidente. Sin embargo, que los tres secretarios de Alicia Kirchner y uno de sus subsecretarios quieran ser candidatos a intendente por lo menos revela que en el edificio de Belgrano y 9 de Julio hay un notorio efecto contagio. Dos de los involucrados comentaron a Página/12 que la ministra conoce sus intenciones políticas y que los deja hacer. Sólo les pide que cuando organizan una actividad en ese municipio inviten al intendente del lugar. En casi todos los casos, el jefe comunal del distrito es el futuro rival con el que los subordinados de Alicia ya están compitiendo, hasta ahora con cierto disimulo.

Los municipios en la mira son Esteban Echeverría (cuya localidad de cabecera es Monte Grande), Vicente López, La Plata y La Matanza, a los que hay que sumar Lanús y Malvinas Argentinas. Las posibilidades de lograr la intendencia no son parejas, aunque los lugartenientes de Alicia piensan dar la pelea igual. Esos municipios son distritos que se encuentran en medio de una recomposición política, debido a que el hombre fuerte del lugar no apoyó a Cristina Kirchner en 2005 y perdió por mucho (como Lanús y Malvinas Argentinas), o porque el kirchnerismo cuenta con varios candidatos potenciales pero ninguno indiscutido (el caso de La Plata, La Matanza y Esteban Echeverría). Vicente López parece ser la excepción.

Entre los funcionarios de Desarrollo Social con aspiraciones, Gray es el que se largó primero: quiere ser intendente de Esteban Echeverría. Secretario de Comunicación Social del ministerio, ex vocero de Chiche Duhalde cuando la hoy senadora estuvo a cargo de la política social de su marido, Gray logró permanecer en su cargo tras la llegada de Alicia. Hoy integra su grupo de confianza. Junto con Castagneto y el subsecretario Sergio Berni (Abordaje Territorial), forma parte de Militancia Social, una corriente K fundada por la hermana del Presidente.

Las ambiciones de Gray se ven en las paredes de Monte Grande. En un despliegue interminable de pintadas, todos los muros dicen “Fernando 2007” en letras celestes y blancas. El rival de Gray será el actual intendente Alberto Groppi, vecinalista, quien gobierna en forma ininterrumpida desde 1991. La figura de Groppi, por su propia trayectoria, aportará una ayudita clave al funcionario que transitó sin problemas del duhaldismo al kirchnerismo. Groppi fue interventor de facto de Esteban Echeverría entre 1979 y 1983, en plena dictadura. Gray piensa hablar mucho de derechos humanos cuando empiece la campaña por la intendencia.

De profesión contador, Castagneto es secretario de Coordinación del ministerio, un área clave que se encarga de las compras y provisiones. Vecino de La Plata, Castagneto fue arquero de Gimnasia y Esgrima, club del cual es hincha, aunque sólo llegó a jugar tres fechas en primera en 1985. Su carrera lo llevó por Temperley, Defensores de Belgrano, San Lorenzo y Quilmes; luego siguió en Chile, Colombia y Paraguay. Tras dejar el fútbol, estudió la carrera de director técnico y se enfrascó en la política interna del Lobo de La Plata: se convirtió en el principal dirigente de la agrupación opositora Por Siempre Gimnasia.

El cargo más importante le llegó varios años después, cuando fue nombrado en uno de los puestos jerárquicos de la cartera social. No pasó mucho hasta que se convirtió en uno de los funcionarios de más confianza de Alicia Kirchner. Hoy tiene el apoyo de la ministra y del influyente secretario legal y técnico de la Presidencia, Carlos Zannini, para el objetivo más ambicioso de su vida: ser el próximo intendente de La Plata. Posiblemente deberá enfrentar a Carlos Bonicatto, el preferido del actual jefe comunal de las diagonales, Julio Alak.

Desde su cargo de secretario de Políticas Sociales, Arroyo tiene a su cargo todos los planes que se implementan desde el edificio de Belgrano y 9 de Julio. Hace tres años no integraba el círculo de confianza de Alicia Kirchner. Su designación en un puesto tan clave –algunos lo llaman viceministro– se la debe sobre todo a sus antecedentes profesionales. Consultor del Banco Mundial y el BID, docente de varias universidades, de excelente relación con muchas ONG que se dedican al área social, para muchos Arroyo era el candidato cantado a suceder a la hermana del Presidente cuando ella renunció para ser candidata. La llegada de Juan Carlos Nadalich demostró lo contrario.

Vecino de Vicente López, donde gobierna desde hace muchos años el radical K Enrique “Japonés” García, Arroyo sueña con ser intendente por una coalición basada en el kirchnerismo. Ya estuvo dando algunos pasos en ese sentido. Hace diez días participó de un encuentro en la Cámara Empresaria de Vicente López convocado bajo el lema “Por una ribera pública, sustentable y para todos”. Era una forma de repudiar el acuerdo firmado entre García y algunos empresarios para realizar obras como torres y un shopping en la costa del municipio. Arroyo sabe que el acercamiento entre Kirchner y los radicales K complicará bastante sus planes.

Abogado laboralista, ex presidente de la Juventud Intransigente de Córdoba en los ’80, Ceballos se hizo conocido como coordinador nacional de Barrios de Pie. Cordobés, vive desde hace muchos años en la zona oeste del conurbano. Mantiene un estudio de abogacía en San Justo, desde donde trabajó con la Correpi en la denuncia del primer caso probado de torturas y gatillo fácil realizado en democracia por la Bonaerense. La víctima se llamaba Sergio Durán y tenía 17 años. Ceballos también trabajó para varios sindicatos. Desde el 2004 es funcionario del Ministerio de Desarrollo Social. Primero fue director de Asistencia Comunitaria y hace cuatro meses que es subsecretario de Organización Popular.

Con ambición, se propone ser candidato en La Matanza, el municipio más poblado del país. Un factor podría ayudarlo: tras la salida del ex intendente Alberto Balestrini, jefe indiscutido del distrito, para ser primer candidato a diputado, lo sucedió su hombre de mayor confianza, Fernando Espinoza. Pero la relación entre Balestrini y Espinoza no está pasando por su mejor momento y en La Matanza hay clima de asamblea.

Concejal de Malvinas Argentinas, Vivona quiere destronar a Jesús Cariglino, uno de los pocos intendentes del conurbano que no pudo o no quiso recomponer su relación con los Kirchner tras la derrota de Chiche. Quizá le pesaron los problemas judiciales ya que dentro de poco deberá enfrentar un juicio oral por 29 denuncias de corrupción. Alerta a cualquier eventualidad, Vivona no descarta que Cariglino sea destituido antes de terminar su mandato, como ya sucedió con el intendente kirchnerista de Bahía Blanca, Rodolfo Lopes: “Los tiempos vienen muy rápidos”, anticipó Vivona al diario Hoy de La Plata. Sabe que está llegando el tiempo de la cosecha. Desde que ganó en su distrito la elección de octubre de 2005 con el apoyo de su padrino, Dante Dóvena –el Frente para la Victoria logró 8 concejales contra 3 del PJ–, se convirtió en el candidato natural para ocupar la intendencia en 2007. ¿Llegará antes su momento? En todo caso, lo que es seguro es que su nombre estará incluido en el desembarco K.

Diputado, secretario de Organización de la CTA, de la que fue uno de sus fundadores, Depetri suele ser identificado como santacruceño. En realidad nació en Villa Cañás, Santa Fe, pero emigró al sur para trabajar de técnico minero en Río Turbio. Junto al yacimiento de carbón comenzó su militancia gremial en ATE. Fue secretario general de ATE Río Turbio y allí conoció a Néstor Kirchner, entonces abogado del sindicato. “Un buen tipo”, lo describe Depetri. A principios de los ’90, ya secretario organizativo, se mudó a Lanús. En ese municipio del sur del conurbano vivía Víctor De Gennaro, secretario general de la CTA. Depetri se convirtió en su amigo y mano derecha. Hoy tienen grandes diferencias políticas. Depetri es uno de los principales escuderos del Presidente –por pedido de él denunció maniobras desestabilizadoras a cargo de militares retirados– y preside la estratégica Comisión de Obras Públicas de la Cámara baja. Con esos antecedentes, el militante sindical y fundador del Frente Transversal Nacional y Popular (FTNyP) aspira a competir por su objetivo más reciente: suceder al histórico Manuel Quindimil (gobierna desde 1973, con el obvio interregno de la dictadura entre 1976-1983) en la intendencia de Lanús. Su rival podría ser Darío Díaz Pérez, funcionario del Ministerio del Interior y vinculado al senador José Pampuro, otro hombre de Lanús.

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Imagen: DyN
 
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