EL PAíS

Los refugiados de Villa Cartón, de las carpas a las premoldeadas

Comenzó la construcción de las viviendas transitorias para alojar a los refugiados de la villa incendiada. El miércoles inician la entrega. El gobierno se presentó como querellante en la investigación. Los vecinos de Soldati siguen resistiendo la mudanza.

 Por Horacio Cecchi

Ocho de las viviendas transitorias en las que el gobierno porteño alojará a los habitantes de la Villa Cartón incendiada ya fueron concluidas en el primer día de trabajo. La tarea no fue sencilla y, en todo momento, funcionarios y empleados intentaron mantener el secreto de la ubicación del terreno. Motivos sobran y están íntimamente vinculados con el incendio de la villa, con la molotov que el domingo por la noche fue arrojada en Corrales y Varela y con las amenazas que según los refugiados de Villa Cartón siguen recibiendo los que aún viven dentro de las casillas precarias junto a la avenida Roca. Según fuentes del gobierno, las viviendas transitorias albergarán de 250 a 300 familias. Según los refugiados, “van a ser para las 450 familias censadas”. En cuanto a las viviendas definitivas, el plazo es de unos 120 días para levantar para el total de habitantes de la villa, 465 familias o 1497 personas. El gobierno se presentó como querellante en la causa. Mientras, los refugiados siguen instalados en los 31 carpones amarillos de Gendarmería, frente a las cenizas de Villa Cartón.

“Tenemos la información de que el incendio fue intencional, no fue un problema de vulnerabilidad”, aseguró ayer la ministra de Derechos Humanos porteña, Gabriela Cerruti. La idea de la intencionalidad era coincidente en las diferentes versiones del suceso. Una de las versiones, la de los vecinos de Villa Soldati que resisten la mudanza de los habitantes de Villa Cartón a su barrio, sostiene que el incendio fue intencional, pero provocado desde dentro de la villa para acelerar los pasos. Otras versiones vecinales, en cambio, aseguraban que las amenazas y el incendio provenían desde los monoblocs ubicados frente a la villa. La pericia, que zanjará diferencias, aún se mantiene en secreto.

Tan secreto como el lugar donde están siendo levantadas las viviendas provisorias, segunda etapa de la migración hacia el predio de Cruz y Varela. El silencio tiene una intencionalidad protectiva: al incendio cuyo origen sigue bajo fuertes sospechas se agregaron ayer dos datos. El primero: según informó la agencia DyN, el domingo por la noche arrojaron una molotov en Corrales y Varela. La intersección es una de las esquinas del predio expropiado por ley a principios del año pasado y que fue destinado a la construcción de viviendas para los habitantes censados de Villa Cartón. Allí, en Cruz y Varela, la resistencia vecinal es importante y cerrada. “Creíamos que se había llegado a un acuerdo, pero cuando volvieron las máquinas ayer, de nuevo hubo problemas –confió una fuente oficial a Página/12–. No es nada fácil avanzar.” El segundo dato lo dio una de las delegadas de la villa, Miriam Aquino: “A los que no les quemaron la casa y siguen viviendo ahí les siguen mandando amenazas de incendio”, dijo Aquino a este diario.

“Las viviendas transitorias son premoldeadas, se tira un piso de cemento y encima se colocan paredes de fibrocemento, divisiones de durlock, techos a dos aguas, ventanas y puertas –describió un vocero del gobierno–. Se levantarán viviendas transitorias para 250, a lo sumo 300 familias. Es para la gente que está refugiada en las carpas. Hay muchos que están censados, que van a tener su casa definitiva, pero que no están en las carpas porque prefirieron ir a la casa de algún familiar o a algún hotel. Las transitorias son nada más que para los que están en las carpas.”

“Nosotros somos 450, estamos todos juntos y vamos a movernos recién cuando haya casa para los 450 –aseguró a este diario Miriam Aquino, una de las delegadas de la Villa Cartón–. Somos 350 acá (se refería a los refugiados en las carpas) y otros cien que todavía siguen en la manzana 1, sobre la bajada de Roca, porque ahí no se incendió y les pusieron un equipo de luz electrógena.”

Durante la mañana, los refugiados mantuvieron una reunión en el Instituto de la Vivienda de la Ciudad para acordar las etapas de la mudanza. Durante la tarde, los delegados concurrieron al sector donde el gobierno ya había levantado ocho viviendas transitorias. “El miércoles, si no hay inconvenientes, tenemos planeado empezar a entregarlas”, afirmó un vocero de gobierno.

El gobierno cuenta con tres censos de habitantes de villa Cartón: el del ICV; el del BAP (Buenos Aires Presente), de corte social; y el del RUB (Registro Unico Beneficiarios), que se realizó con el programa de Ciudadanía Porteña. Con el cruce de los tres se obtiene una cifra bastante precisa de los habitantes. Según esas cifras, fuentes de gobierno aseguraron que se levantarán viviendas definitivas para 465 familias, que implican a 1497 personas. No se incluye a otras personas que se agregaron después, tema en el que coinciden tanto el gobierno como los delegados de Villa Cartón. “Nosotros denunciamos –aseguraron los delegados a este diario– que venía gente de otros lados, hasta de Pilar, para usufructuar con nuestra desgracia.”

“Para las viviendas definitivas lo que se va a implementar es que los mismos futuros habitantes que tengan oficios afines trabajen en la construcción de sus propias casas”, sostuvo un vocero del gobierno porteño.

También se anunció que el gobierno se presentó como querellante en la causa que investiga el origen del incendio de la villa. De ese modo, podrá formular pedidos sobre la investigación, públicamente funciona como un intento de despegarse de las sospechas de los vecinos del predio de Cruz y Varela y, especialmente, tendrá un control bastante aproximado de las causas que desataron el fuego. Las sospechas de los vecinos sostienen que el incendio fue provocado para justificar la cesión de tierras que se canjean por votos. Pero esos mismos vecinos sostienen como argumento principal una queja xenófoba, “antipobre” –según definió un vocero de prensa–, y particularmente centrada en un problema de inseguridad.

–¿Qué fue lo que se acordó con los vecinos de Villa Soldati?

–Que se iban a desarrollar algunas obras de infraestructura –sostuvo el vocero–. Se quejan de que pagan sus impuestos y no tienen agua y que los habitantes de la villa no pagan y van a tener servicios. Se va a mejorar esa situación. También que se les inunda y también se va a intentar resolver ese problema. Y se aseguró que en otra etapa se levantarán unas 500 viviendas más en el mismo sector para que en los casos de necesidad comprobada pueden acceder también a una vivienda. Pero son vecinos muy difíciles. Se acordó con ellos, pero ayer ya estaban protestando de nuevo.

Anoche, los refugiados de Villa Cartón (300 según el gobierno, 450 según ellos mismos) permanecían en las 31 carpas cedidas por Gendarmería frente a la villa incendiada. Igual que el centenar que quedó en el mismo asentamiento, sobre la bajada de Roca, pasan sus horas custodiados por bomberos.

Compartir: 

Twitter

En las 31 carpas cedidas por Gendarmería conviven trescientas familias de refugiados, según el gobierno.
 
EL PAíS
 indice

Logo de Página/12

© 2000-2022 www.pagina12.com.ar | República Argentina | Política de privacidad | Todos los Derechos Reservados

Sitio desarrollado con software libre GNU/Linux.