SOCIEDAD › PRESENTARON LA CREDENCIAL QUE IDENTIFICARá A LOS CENSISTAS EN EL OPERATIVO DE MAñANA

Para ahuyentar los fantasmas de la inseguridad

Fue presentada a último momento para evitar falsificaciones. Es fluorescente y si es fotocopiada cambia de color.

 Por Pedro Lipcovich

Se presentó en público la credencial que mañana portarán las censistas –en su mayoría serán maestras– y los censistas: su principal característica de seguridad es un fondo impreso en tinta anaranjada fluorescente: si se la fotocopia, pierde su fluorescencia y su color vira a un amarillo sucio. Por lo demás, la jornada de mañana se parecerá a los días de elecciones, por el feriado raro y el alto nivel de custodia. En los edificios de propiedad horizontal, los encargados anticiparon su disposición a identificar y acompañar al censista a cada departamento. Es inútil bajar formularios de Internet porque sólo el censista está en condiciones de formular las preguntas y repreguntas pertinentes. Conviene que todos se queden hasta que llegue –para eso se decretó feriado– pero, por si alguno se ratea, alcanza con que esté en casa un adulto en condiciones de responder por toda la familia. Colaborar con el censo se anuncia como un deber de consideración para con las y los censistas, quienes, donde no sean recibidos, deberán volver hasta tres veces en su ya larga jornada.

Las y los censistas llevarán en bandolera un bolso traslúcido con tres franjas escritas: “CENSO/ 2010 (en celeste)/ BICENTENARIO”. Colgada del cuello, en un estuche plástico transparente, tendrán la credencial, con franjas horizontales color ladrillo y un fondo impreso en naranja fluorescente; quien intente fotocopiarla verá que la fluorescencia se pierde y la naranja se marchita; llevarán, manuscrito, nombre, apellido y número de documento del censista. En el bolso tendrán una tabla de apoyo para escribir, con su broche para fijar las planillas.

Sólo podrán usarse las planillas oficiales que tendrá el censista –adecuadas a los sistemas ópticos que las leerán– y la goma de que estará provisto. Sería inútil trabajo darle las preguntas contestadas para que las copie: previo al censo de 2001, se hicieron experiencias de autollenado, en procura de ahorrar tiempo, pero fracasaron. Es que el censista ha recibido una capacitación que le permite preguntar y, sobre todo, repreguntar cuando la respuesta no es la que corresponde.

El Sindicato Unico de Trabajadores de Edificios de Renta (Suterh) comprometió a sus afiliados para, luego de examinar la acreditación del censista, acompañarlo hasta la puerta de cada departamento. De todos modos –si bien vale para todos la obligación ciudadana de responder al censo– no es obligatorio dejar pasar al censista al interior de la casa. Página/12 anticipa su disposición a recibir con café y galletitas. Trabajarán de 8 de la mañana a 8 de la noche o más.

La primera pregunta del censista será: “¿Cuántos pasaron la noche?”. Quien no haya pasado la noche en esa casa no deberá ser censado, siempre y cuando lo censen en su domicilio. El censista llenará tantas hojas de la misma planilla como integrantes tenga el hogar; si alguno no está presente en el momento, sus datos serán suministrados por un adulto responsable.

El Censo Nacional de Población, Hogares y Viviendas, que se efectúa cada diez años, se considera la principal fuente de información en cuanto a datos sociales y demográficos; será base necesaria para los debates serios sobre condiciones de vida de la población y políticas públicas. Incluye, como es tradicional, datos sobre características de la vivienda, provisión de servicios, ocupación, escolaridad, incluso si la persona utiliza o no computadora.

Para la mayor parte de la población se utilizará el cuestionario básico. El cuestionario ampliado se aplicará en las áreas rurales, en poblaciones con menos de 50.000 habitantes y en el diez por ciento de las viviendas de las poblaciones mayores, de acuerdo con criterios de muestreo estadístico. Por primera vez, el cuestionario ampliado preguntará si la persona tiene antecesores de pueblos originarios o africanos: “Se trata de dar a los habitantes la posibilidad de autorreconocerse en sus antecesores”, señaló Roberto Muiños, coordinador del censo (ver aparte). Además, para incluir la pertenencia actual, los censistas contarán con un listado provisto por el Instituto Nacional de Asuntos Indígenas y las propias comunidades originarias. Los cuestionarios son anónimos.

Especialistas de carrera del Indec han venido preparando el censo desde hace tres años. En lugares de difícil acceso, su realización se anticipó. La actual titular del Indec, Ana María Edwin, contó que “el censo ya finalizó en las bases de la Antártida (ver página 16) y en distintas zonas rurales, con buena respuesta de la población”.

Los primeros resultados oficiales se sabrán a mediados de diciembre. Se conocerá entonces la cantidad actual de habitantes de la Argentina, que hasta ahora, por proyección de los datos del censo 2001, se estima en 40 millones y medio de personas.

Quien tenga consultas sobre el censo puede llamar al 0800-999-CENSO (23676).

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El naranja de la credencial vira al amarillo si es fotocopiado.
Imagen: Télam
 
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