Desde diciembre de 2001 ya se han transferido más de 2400 millones de pesos a las empresas de colectivos. Esa asistencia con recursos públicos al transporte público de pasajeros tiene como objetivo facilitar el acceso de ese servicio a la mayoría de la población con pasajes baratos. Las críticas apuntan a la discrecionalidad en la distribución de los fondos, a las deficiencias en el control y a cómo se distribuyen. El interior es postergado y el boleto cuesta 30 por ciento más que en el área metropolitana.