El desembarco de Telefónica de España en Telecom Italia generó una conmoción de proporciones en el mercado local de las comunicaciones. Los españoles tendrán participación accionaria en su única competidora relevante. La operación fue objetada por el Grupo Werthein, el socio local de Telecom, aunque muchos ven detrás de esa protesta al hombre más rico del planeta, el magnate mexicano Carlos Slim, propietario del Grupo Telmex.