espectaculos

Miércoles, 14 de septiembre de 2011

CINE › INTENSA PRESENCIA ARGENTINA EN EL FESTIVAL, CON LA SECCIóN CITY TO CITY

De pronto, Canadá fue celeste y blanca

Como sucedió antes con Tel Aviv y Estambul, el TIFF dedicó un foco especial a Buenos Aires, con una retrospectiva que llega a Mundo grúa e Invasión y varias películas recientes que, según la curadora Kate Lawrie Van de Ven, retratan la esencia de la ciudad.

 Por Luciano Monteagudo

Desde Toronto

Jornada argentina a pleno ayer en el TIFF. Por la mañana temprano, el codirector del Toronto International Film Festival, Cameron Bailey, tuvo a su cargo la coordinación de una conferencia de prensa donde presentó oficialmente el programa City to City, una sección especial de la muestra canadiense dedicada este año a Buenos Aires, que reúne ocho títulos de la producción de este año y dos auténticos clásicos, Invasión (1969), de Hugo Santiago, y Mundo grúa (1999), la ópera prima de Pablo Trapero, que estuvo en los orígenes del llamado Nuevo Cine Argentino. Arriba del escenario se ubicaron los directores Trapero, Santiago Mitre, Román Cárdenas y Carlos Sorín, pero en el Festival hay unos cuantos más, a los que hay que sumar también actores y productores.

“Cuando vine por primera vez al Festival de Toronto, hace ya más de diez años, con Mundo grúa, descubrí que el público me preguntaba mucho por mi ciudad y por mi país, y yo apenas si había terminado mi primer largo”, recordó Trapero. “Pero lo que aprendí de aquella experiencia es que el cine y la realidad, de una u otra manera, van siempre juntos. Yo empezaba respondiendo sobre mi película, que era aquello sobre lo cual me sentía autorizado a hablar, y casi sin darme cuenta terminaba hablando sobre mi país. Esa es la fuerza que tiene el cine, al menos el argentino.”

Para continuar ese diálogo, el TIFF le dedicó durante esta edición un foco especial a Buenos Aires, bajo la curaduría de Kate Lawrie Van de Ven, quien junto con Bailey estuvieron en abril pasado en el Bafici, viendo muchas películas e interiorizándose sobre los diferentes modos de producción del cine argentino. “Buenos Aires es una ciudad fascinante y abrumadora”, confiesa Kate, que no la conocía. “Definitivamente, opera bajo una lógica interna que es única y que va desde cómo funciona un tránsito maniático, hasta la hora en que están abiertos los negocios. Es una ciudad muy intensa, cada barrio tiene su identidad y el movimiento cinematográfico de la ciudad es aún más fascinante: quedamos asombrados por la cantidad y la calidad de la producción, por la diversidad de estilos y, también, por supuesto, por la manera en que la ciudad juega un papel determinante en la estética de estas películas.”

La selección de City to City incluye algunos films ya estrenados en Argentina, como Un mundo misterioso, de Rodrigo Moreno, El estudiante, de Santiago Mitre, y El gato desaparece, de Carlos Sorín (el mismo Sorín se mostró sorprendido de la selección, en la conferencia de prensa, porque pensaba que la ciudad no era evidente en su película). Pero se nutre también de films inéditos en Argentina, como el documental Tierra de los padres, de Nicolás Prividera, filmado íntegramente en el cementerio de la Recoleta, y de otros que hasta ahora se vieron únicamente en el Bafici y aún esperan su fecha de estreno: Vaquero, ópera prima como director del actor Juan Minujin; Pompeya, de Tamae Garateguy, y Las piedras, de Román Cárdenas. También integra el programa el documental Caprichosos de San Telmo, rodado en el histórico barrio porteño por la directora canadiense Alison Murray.

Más Invasión y Mundo grúa, por supuesto. “Mostrar títulos retrospectivos es una faceta esencial en nuestra construcción del programa City to City de cada año”, explica Lawrie Van de Ven. “Ya lo hicimos en las dos ediciones anteriores, dedicadas a Tel Aviv y Estambul, y nos parecía aún más pertinente en el caso de Buenos Aires. Queremos darle la oportunidad a nuestro público de que enriquezca la comprensión del cine que se hace hoy en Buenos Aires a partir del conocimiento de un linaje, que a su vez nos muestra qué cambió, con el tiempo, de la ciudad y también de su cine. En este sentido, Invasión es un título esencial, una joya a descubrir en América del Norte. Y Mundo grúa fue determinante para el desarrollo de la escena cinematográfica de Buenos Aires.”

Por la tarde, la discusión sobre el programa City to City continuó con una charla abierta al público, moderada por Eva-Lynn Jagoe, de la Universidad de Toronto, y de la que volvió a participar Trapero –un auténtico veterano del festival, que a lo largo de estos años invitó a todas y cada una de sus películas– más la ayuda de Rodrigo Moreno, Hugo Santiago, Tamae Garateguy y Nicolás Prividera.

Los invitados de City to City no son, sin embargo, los únicos argentinos que dan a conocer su cine en Toronto. También están los equipos de dos películas que participan de la sección Discovery, dedicada a primeros films: Las acacias, de Pablo Giorgelli, ganador de la Cámara de Oro en el último Festival de Cannes, y Abrir puertas y ventanas, de Milagros Mumenthaler, que viene de llevarse el Leopardo de Oro en el Festival de Locarno. Todos juntos terminaron la jornada en una recepción organizada de manera conjunta por el TIFF, Cancillería argentina y el Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (Incaa), que tiene un stand permanente en el mercado del film de Toronto.

Compartir: 

Twitter

El estudiante, de Santiago Mitre, uno de los estrenos argentinos recientes que viajó a Toronto.
 
CULTURA Y ESPECTáCULOS
 indice

Logo de Página/12

© 2000-2022 www.pagina12.com.ar | República Argentina | Política de privacidad | Todos los Derechos Reservados

Sitio desarrollado con software libre GNU/Linux.