El fin del mundo no está tan lejos. Y esa así porque las condiciones para la vida en la Tierra empeorarán bastante antes de que el Sol finalmente muera. Dentro de “escasos” mil millones de años será un 10 por ciento más caliente y luminoso que ahora y esto desatará una serie de mecanismos que afectarán directamente al clima y a la vida en la Tierra (entre otros detalles, la temperatura promedio del planeta alcanzará los 50º C, contra los 15º C de ahora). Será el comienzo del fin; la temperatura habrá aumentado demasiado como para que algún ser vivo lo soporte. En esta edición, Futuro cuenta qué dicen los sólidos modelos astronómicos acerca del metódico final del Sol, la Tierra y el resto de los planetas.