A pocos metros de Plaza de Mayo, un espacio verde con características únicas se levanta en medio del hormigón, el asfalto y las avenidas nuestras de todos los días. Es la Reserva Ecológica Costanera Sur, un predio de 360 hectáreas visitado cada fin de semana por más de sesenta mil personas, que hasta hace 25 años era dominio del río. Paisaje bucólico y a la vez experimento biológico, este rincón de Buenos Aires –que originalmente nació en 1918 como un balneario municipal en el que los hombres se bañaban de un lado y las mujeres del otro– preserva la diversidad de los 143 tipos de plantas y 306 especies de animales que contiene: garzas mora, cisnes de cuello negro, culebras, yararás, iguanas y tortugas de laguna. Una muestra más de la pujante fuerza de la naturaleza para sobrevivir y crecer cada vez que se le da una oportunidad.