La astronomía se construyó pacientemente durante cuatro siglos, hasta brindar un panorama profundo y bello de los mecanismos del cielo. Pero durante el siglo XX, el ser humano fue más allá: perforó los límites, escudriñó los confines, se metió en el fondo de galaxias extrañas, adivinó planetas en torno a soles lejanos y postuló criaturas aún más bestiales que los más pavorosos y temibles dinosaurios que poblaron la Tierra y que llamó agujeros negros. Pero esta fuga hacia adelante no hizo más que abrir nuevas fronteras, proponer nuevos enigmas y anunciarnos que vendrán nuevos misterios y sorpresas. Aquí, los nuevos horizontes de la astronomía, que anuncian un Futuro por primera vez en color.