Además de la lamparita, el fonógrafo y la silla eléctrica, y a pesar de haber echado al abuelo del escritor Paul Auster por judío, Thomas Alva Edison creó en 1880 la revista Science que, junto a la inglesa Nature, flamea como la publicación más importante de difusión de la ciencia en el mundo, nec plus ultra del iluminismo norteamericano y la convicción –hecha papel– de que el desarrollo científico terminará alguna vez con la irracionalidad y el fundamentalismo religioso. Este año, Science cumple 125 años, testimonio de una notable continuidad y, a la luz de los Estados Unidos de Bush, sin haber logrado, por el momento, sus propósitos.
Por Sergio Di Nucci
BIOCHIPS, PROTESIS, ORGANOS ARTIFICIALES: HACIA EL INDIVIDUO ARTIFICIAL