El maestro argentino nacido en Cambridge, William C. Morris (1864-1932), y el artista inglés William Morris (1834-1896) compartieron algo más que el mismo nombre y apellido: mientras el primero –hoy recordado con una estación del ferrocarril– levantó orfelinatos y escuelas de artes y oficios para varios miles de excluidos bajo el lema inquietante de “pasaré por este mundo una sola vez”, el segundo –considerado uno de los mejores dibujantes de la historia– marcó los rumbos del arte del siglo XIX como poeta, pintor y artesano, inspiró el movimiento de las “ciudades jardín”, influyó en socialistas y anarquistas y concibió un mundo inclasificable donde todos serían felices sin dinero ni propiedad privada, sin escuelas ni tribunales ni fábricas. A su manera, ambos estuvieron marcados a fuego por la fantasía de la utopía como medio prístino para reclamar un orden social más justo, donde todos pudieran crecer y gozar de la belleza.
Por Pablo Capanna
FUTUROLOGIA: LOS EVENTOS DE LOS PROXIMOS 50 AÑOS SEGUN LA BRITISH TELECOM