Sus nombres son curiosos y atractivos: Vulcano, Neith, Faetón, Clarión. Sin embargo, un minúsculo y casi imperceptible detalle los diferencia del resto de los planetas conocidos: estos mundos simplemente no existen. Y no existieron nunca. Lo cual no fue un obstáculo para que figurasen entre las historias más destacadas de la astronomía hipotética, aquella no ciencia alimentada únicamente por los sueños y deseos de los observadores del cielo.
Por Mariano Ribas
ODONTOLOGIA: REGENERACION DE DIENTES, VACUNAS ANTICARIES Y BIOINGENIERIA PARA SONREIR MEJOR