Videojuegos argentinos
Lejos de la mirada condenatoria (y facilista) que los acusa de ser el foco de la violencia adolescente, los videojuegos atraviesan una época de oro: están ahora orientados tanto a jóvenes como a adultos, son producidos y promocionados como minipelículas, mueven millones de dólares y explotan el afán lúdico de sus jugadores como detonador de la creatividad y el desarrollo mental. La Argentina, por supuesto, no está afuera de esta tendencia y de a poco se van juntando las partes para conformar una industria de sesgo exportador y orientada al desempleo cero.