Más allá de las estrellas, más allá de las tierras que piden la lluvia, por encima de la alta atmósfera y por debajo, sobre el suelo las motosierras y el fuego (aquel elemento que Aristóteles ubicaba en el tope del mundo sublunar), más allá de las argumentaciones ecologistas, más allá de quienes pregonan por la sustentabilidad del ecosistema, más allá de todo... Lo cierto es que los desmontes de grandes parcelas de bosque no sólo han transformado el paisaje de muchas provincias argentinas sino que, también, provocaron desequilibrios climáticos que prometen repetir los efectos sufridos en Tartagal y Santa Fe. Y la ley de bosques, ¿podrá contenerlos?