Autor de culto de muchos músicos de rock, emparentado con los beatniks y el realismo sucio aunque siguiera un camino estrictamente personal, Hubert Selby tuvo una vida signada por una enfermedad pulmonar y la potencia de un gran libro como Ultima salida para Brooklyn (1964), tan admirado como censurado. Recientemente reeditada por Anagrama (la última edición data de 1988), esta obra nos conduce a los infiernos de sexualidad y violencia que habitaron en la mente y el cuerpo de su autor.