El británico Alan Hollinghurst ganó el premio Booker con La línea de la belleza, un imponente retrato de la Inglaterra thatcherista que, a la vez, remite a la obra de Henry James y su magnífico estilo construido alrededor de un secreto. (Además, en la página 29, la novela del irlandés Colm Tóibín, que compitió con la de Hollinghurst por el Booker y que también trata de Henry James.)