Abelardo Castillo es uno de los puntales del cuento rioplatense. El relato corto es su pasión, como acaba de demostrarlo con su último libro, El espejo que tiembla. A punto de aparecer, una antología reúne algunas de sus mejores piezas breves desde los años ‘60 hasta el presente bajo uno de sus más famosos títulos, El candelabro de plata. Guillermo Saccomanno escribió especialmente un texto para dicha antología que Radar reproduce aquí.