El último libro de Graciela Speranza, Fuera de campo (Anagrama), puede resultar un gesto bastante insólito frente a cierta insularidad de la crítica literaria: sin ser un tratado de arte de vanguardia, propone a partir de Marcel Duchamp un espejo para que se miren los escritores argentinos y una manera de apelar a lo local a partir del mundo global. En esta entrevista, la autora repasa el pasado reciente y el futuro inmediato de un arte argentino que tiene un “afuera” cada vez más amplio.