En 1973, el golpe militar de su país, Uruguay, lo sorprendió en Venezuela, donde comenzó un exilio que se prolongaría hasta su muerte. Entonces, Angel Rama se volcó a la tarea de llevar un diario, que ahora se publica en la Argentina: Diario 1974-1983 (Ediciones El Andariego). En sus páginas, este destacado crítico literario fue desplegando una íntima mirada de la literatura latinoamericana y la situación de sus escritores, escindidos entre política, arte, revolución y contrarrevolución. Pero también dejó registro de amistades, observaciones cotidianas y un conmovedor seguimiento de la enfermedad de su mujer, Marta Traba. Ambos morirían en el accidente de avión que el 27 de noviembre de 1983 también les costó la vida a los escritores Manuel Scorza y Jorge Ibargüengoitia.