los músicos hablan, se enojan, blasfeman... y cada tanto alguna de sus frases –por ocurrentes, ingenuas o hirientes– se convierte en testimonio de Epoca. dentro de cuatro días comienza el juicio más ridículo que haya sufrido el rock vernáculo, motivado por aquello del “porrito” de Andrés Calamaro (que vuelve a tocar en Buenos Aires después de ¡cuantos años!). a falta de un debate como la gente, el no repasa diez dichos que hicieron historia. justicia por mano propia, que le dicen...