Johnny Cash tenía una voz poderosa, un rasguido árido, una tremenda postura escénica, una pasión por las pastillas, una locura por la cantante June Carter y una increíble manera de digerir su alrededor. Así y todo murió de viejo. Esta semana se estrena el film Johnny & June, pasión y locura, sobre un hombre que sólo algunas veces lograba encerrar al monstruo que tenía adentro.