La semana pasada, en vísperas electorales, el NO orientó en la reflexión sobre el tipo de sistema político que proponían los rockeros. Esta semana, se redobla la apuesta: ¿cómo será la convivencia del rock con la derecha cool gobernando la ciudad de Buenos Aires? ¿Se licuó el discurso combativo? ¿Se puede tocar para cualquier bandera? ¿Habrá convivencia o combustión?