Un lugar en el medio de la Patagonia, lleno de chinos que no se ven. Donde los guías turísticos brillan por su ausencia y la prostitución se ejerce sobre la banquina camionera, y la ejecutan los marineros. Mientras todos ofrecen destinos turísticos para pasar el verano, un cronista del NO se metió en Sierra Grande, el corazón del desierto del sur del mundo, donde “la vacación” se convierte en algo bastante distinto a todo.