Este año, el neofolk, el vals espacial, el alt-country y el narco folclore van a sembrar sus raíces, gracias a la salida del magnífico disco de Los Alamos, El fino arte de la venganza. “Estamos en el río que queremos recorrer”, dicen. Delgados pero irrompibles, estos árboles están armándose un bosque propio.