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Domingo, 16 de noviembre de 2014

PERSONAJES. EN NUEVA YORK, ADAM WEST PRESENTó LA EDICIóN COMPLETA EN DVD DE SU MíTICO BATMAN DE LOS ’60

BATMAN A GO-GO

 Por Juan Manuel Domínguez

Primer día de New York Comic-Con 2014. Presentación de Tomorrowland, próximo film de Brad “Los increíbles” Bird. La gran sorpresa: George Clooney. El galán übercanchero, siempre puliendo su versión Tom Ford de Cary Grant, se hace cargo de su lugar en el mundo del pop de inmediato: “Es mi primera vez en un Comic-Con. Desde que hice de Batman, me suspendieron por veinte años. De hecho, justo me acabo de cruzar a Adam West allá atrás y lo primero que le dije fue: ‘Te pido perdón’”. ¿Por qué el productor de una película ganadora del Oscar (y dueño de algunos Oscars propios) y zar de la alfombra roja, le pediría disculpas a la leyenda camp de 86 años que en los ’60 fue el Batman pop y a-go-go de la TV que estuvo en el mismo estante que Los Beatles y que James Bond (rol que, dicho sea de paso, West rechazó y aceptó un tal Sean Connery)? El mismo West se ríe: “Batman tiene tantos niveles, tantos pliegos, que no hay razón para disculparse: es pop refractario, pero que se sostiene a sí mismo, y te invade. Yo entendí diabólicamente lo que estábamos haciendo y de hecho Clooney es el Batman más cercano en distorsión a nuestro trabajo en la serie de los ’60. Creamos un paraíso pop adonde Sammy Davis Jr. quería venir y hacer la famosa escena de la ventana o donde Vincent Price, haciendo de un villano llamado Cabeza de Huevo, lanzaba huevos a los técnicos. ¡Hasta Liberace hizo una broma sobre su sexualidad cuando nadie se hacía cargo de ello! ¡Y eso que nuestro Batman era, y sigue siendo, un programa infantil!”.

West estaba en el NYC presentando el Santo Grial de cualquiera que ama la televisión o a Batman: la edición en BluRay de Batman: The Complete Television Series –sin fecha de edición local–, ese Taj Mahal del kitsch compuesto de tres temporadas (de 1966 al ’68) que por problemas laberínticos de derechos nunca había sido editado oficialmente en DVD (West: “¿Sabes quién tenía la única colección oficial? Mark Hammill, que siendo el actor que interpretaba Luke Skywalker, aprovechó su fama y le pidió a la Fox una copia de cada capítulo y se la dieron. Mark me ayudó muchísimo”). “No tuvimos la respuesta esperada –dice West–, tan sólo hay 6 millones de unidades vendidas y recién sale el 11 de noviembre”, dejando en claro ese filo entre lo ridículo, lo autoconsciente y lo soberbio que se mezcla y surfea, con batirrepelente de tiburones, todas sus palabras.

West sostiene que en su momento siempre supieron lo que estaban haciendo. Sobre todo él: “¿Cuánto había de conciencia en lo que hacíamos? Mucho. Pero nunca entendí por qué supe de qué se trataba, sino que de inmediato capturé el absurdo del programa. En el primer capítulo, Batman sostenía en un instante ‘What a way to go!’ (‘Qué manera de irse’, ante un personaje que se moría) y yo dije ‘What a way to go-go!’. Corte. ‘Decí Go’, me decían los productores. No ‘go-go’. Pero ahí lo entendieron: ellos habían hecho el set, los colores, las tomas, las onomatopeyas, pero no entendían ese tono que jugaba a ser shakespeareano con diálogos que costaban 25 centavos en los kioscos. No era una estrategia tan quirúrgica de mi parte, tan sólo entendí el espíritu a-go-go. Aunque odiaba algo: las malditas calzas. Te picaban todo el día”.

Mark Hammill lo dijo: “West caminaba sobre la línea que separa la sinceridad y la parodia de una forma que estableció el tono de lo que ahora se conoce como Batman 66”. West: “Cuando Yvonne Craig entró al show para ser Batichica, le dije: ‘Tenés que actuar cada escena como si fuera la última de tu vida. Esa era mi idea: que no entendieras si estabas viendo la cosa más mentecata del mundo (con Robin y sus santos) o el artefacto pop más sofisticado que dio la televisión en los ’60. ¡BOOM! ¡POW! ¡WHAP! ¿Qué carajo era eso? O, pensalo así, ¿qué otro programa realizó una operación tan irreverente y bienvenida a través de los años?’”.

Adam West sabe que hay un costado mercachifle en su baticarrera y vivir de la leyenda: hoy es la voz de Batman 66 en LEGO Batman 3: Beyond Gotham; pero hace unos años, en 2009, grabó los comentarios a cada capítulo de Batman 66 para venderlos on line en su sitio, creando así los primeros extras que llegan antes del DVD. Pero lo maneja casi como un ultrasonido, como un maestro de ceremonias circense que nunca muestra la hilacha: “Conseguí una estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood sin haber ganado nunca un premio. Estoy entre Judy Garland y Olivia de Havilland: imaginate estar entre esos talentos considerando mis limitaciones”. La estrella llegó en el 2012, y fue parte del retorno de West a Hollywood (entrando por la sala de juegos pero aun así), principalmente responsabilidad de Seth MacFarlane, el mecenas de animación soez y creador de Family Guy: en la ciudad de la evolución de Los Simpson el alcalde es ¡Adam West! “Nunca me molestó mi caricatura. Obvio no me creo una, aunque puedo divertirme con ella. Pero entendí lo que pasó. Me di cuenta de que no importaba lo que hiciera: películas de cuarta o películas que ganaran el Oscar (tenía más chances de lo segundo, eh), todos me dirían Batman. Entonces hice las paces con eso y lo abracé. Hasta hoy, desde ese instante, todo ha salido increíble.”

Batman 66, hoy toda junta y coleccionable, es una obra superlativa, mercuriana de sus propios aciertos y límites, y por eso dice West: “La seriedad de las nuevas Batman se nota en exceso. Christopher Nolan ha creado un trabajo ejemplar, pero que es impermeable al humor. Pero Batman puede con todos los que nos lo calcemos. Mi Batman era una broma entre amigos, un show familiar, un corazón iluminado y pop. Pero incluso si lo hiciera hoy, no iría a la violencia de Nolan. Haría foco, aunque no me crean, en las relaciones. Si el de Nolan es el caballero oscuro, el mío es el caballero blanco”.

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