rosario

Domingo, 2 de agosto de 2009

SANTA FE › DD.HH. EL DIRIGENTE DE LOS JUDICIALES Y MIEMBRO DE LA CGT, JULIO PIUMATO REITERó SUS ACUSACIONES CONTRA LA CAMARISTA FEDERAL LAURA COSIDOY.

"Cosidoy es para Rosario, lo que Brusa es para Santa Fe"

Piumato había acusado a Cosidoy de trabajar para "quebrar" detenidos durante la última dictadura cuando era defensora oficial. La magistrada se defendió, pero el sindicalista habló con Rosario/12 y reiteró sus duras acusaciones.

 Por José Maggi

"Es éticamente reprochable que hoy (Laura) Cosidoy sea camarista federal, no solo por haber sido una persona que concebía la justicia desde la óptica de la dictadura militar y que por ello ingresó, sino por la conducta que tuvo en el rol de defensora pública. Lejos de ejercer el derecho de defensa, la actitud que tuvo para con sus defendidos, evidenciaba que estaba defendiendo al proceso dictatorial, y no los derechos individuales de los detenidos. En aquella época Cosidoy cometió claramente el incumplimiento de sus deberes en el cargo". La frase pertenece a Julio Piumato secretario de Derechos Humanos de la CGT, y lider del gremio judicial quien esta semana estuvo en Rosario repitiendo el relato sus propios compañeros de encierro que tuvieron a la "amiga de Galtieri", tal como se definió ella misma en una entrevsita con este periodista. "En la justicia federal de Rosario la complicidad está identificada con Cosidoy tal como en Santa Fe lo está con el ex juez Brusa." resumió Piumato.

"Lo que dije es la posición que el gremio judicial tiene tomada hace muchísimos años, y es que la causal principal por la cual no avanzan las causas por delitos de lesa humanidad es la voluntad de una parte de los magistrados que o bien formaron parte de la justicia de la dictadura o ingresaron posteriormente y adscriben a esa ideología que provocó el genocidio de la dictadura militar" dijo Piumato en diálogo con Rosario/12.

"En ese marco como estaba en Rosario conté algo que es común hablarlo en reuniones junto a delegados de esta ciudad, porque es algo que no me puedo olvidar. Además he visto desde que dirijo al gremio judicial cómo esta mujer siguió ascendiendo en la escala, que para mi es una afrenta para un ideal de justicia que tiene que tener una ética y un compromiso con la Constitución Nacional y con determinados principios, valores y derechos que esta mujer no ejerció. Esta mujer fue designada defensora en la dictadura militar, su designación la firmó el 7 de diciembre de 1976 el entonces ministro de justicia el brigader Gómez, como defensora general, y sus ascensos fueron en los años noventa. Sintomáticamente en dos años subió dos escalones en su carrera porque fue designada en 1992 como jueza federal en el juzgado Nº 3 y al poco tiempo, el 31 de mayo de 1993, la voliveron a designar como jueza del tribunal oral, que es el cargo que hoy ostenta. Entonces Jorge Maiorano era el ministro de Justicia de la Nación".

¿Cuál es el relato que tiene sobre su comportamiento en la última dictadura de Cosidoy?

El relato es el que recibí al momento en que se produjeron los hechos de parte de las propias víctimas, o sea sus defendidos que encontaron la actitud que tenía. Hay que reconocer que eran muy pocos los presos políticos que tenían abogados que los defendieran por la política de terror y de persecución hacia los abogados. En este caso eran compañeros cuyas familias no tenían una situación económica que les permitiera pagar algún profesional en forma privada. Coincidió que hubo compañeros que estaban detenidos en Coronda que fueron trasladados a la Unidad Nº 9 de La Plata, conocida como Cárcel Modelo. En esa oportunidad me relataron lo que sufrían en las visitas de esta defensora ya que si bien el trato era afable, ellos advertian que Cosidoy iba vestida de forma muy sensual, haciendo ostentación de su físico, yo no la conocia asi que no puedo decir cómo era en aquellos años. Me remito al relato de estos compañeros no solo a mí sino a quienes compartieron el pabellón. Uno de ellos es Jorge Giles, periodista del diario El Argentino. A estos compañeros se les presentaba de ese modo, con un tono de voz hasta meloso, se preocupaba por ellos y les decía que si colaboraban con información, ella podría interceder ante Galtieri para mejorar su situación. Y les decía que era amiga del jefe del Segundo Cuerpo, el genocida Galtieri, con quien comía asados los fines de semana en la quinta del militar. Está claro que si era defensroa oficial era porque estos compañeros tenían una causa abierta en el tribunal federal de Rosario. Y demuestra la dependencia que había de la justicia federal respecto a la dictadura militar y a cada jefe de cuerpo. Es bueno recordar que en esa misma época esta acusado el doctor Victor Brusa por su participación, su presencia en las torturas a presos políticos en Santa Fe. Un poco es una situación muy similar y evidentemente esta persona Cosidoy jamás fue evaluada en sus méritos porque tanto en su designación por la propia dictadura en una clara violación de la Constitución, ya que juró por los estatutos de esta dictadura, después termina formando parte de esa justicia de la servilleta, porque jamás sus cargos fueron producto de un concurso ni de una oposición ni de nada que realmente refrendara su conducta porque si no sus antecedentes hubiesen pesado.

¿Van a pedirle el inicio de un juicio político a Cosidoy?

-Esto lo puede hacer cualquiera, nosotros planteamos la cuestión, y habria que ubicar a los testigos que dieran cuenta de esta situación, pero hay que aclarar que fue en un cargo anterior. Decimos que el tema no es ético, que subleva por lo cual estamos viendo con qué elementos contamos a este respecto, porque hay que decir también que después nos acusan que andamos persiguiendo jueces por ahí. Nos hacemos cargo de esto, y vamos testimoniar en cualqueir actuación que haya respecto de esta jueza. Es un dato de la realidad que me han ratificado personalmente, cuando terminó el acto en Rosario. Hubo compañeras que habían estado detenidas en la cárcel de Devoto defendidas por Cosidoy que fueron sometidas a una situación muy similar a la de los compañeros de La Plata- concluyó.

Compartir: 

Twitter

Julio Piumatto es secretario de DD.HH de la CGT nacional. Estuvo en Rosario y allí produjo la polémica declaración.
 
ROSARIO12
 indice

Logo de Página/12

© 2000-2022 www.pagina12.com.ar | República Argentina | Política de privacidad | Todos los Derechos Reservados

Sitio desarrollado con software libre GNU/Linux.