La fiscal de Violencia Institucional Karina Bartocci fue denunciada ante sus superiores por haber violado el precepto constitucional de defensa, con un detenido que había sido baleado por la espalda en San Martín y Mendoza, en aparente fuga tras un ilícito. La fiscal le tomó declaración el último jueves al detenido, en su rol de víctima, pero adelantó 'per se' el trámite, que se llevó adelante sin el asesoramiento debido y las garantías de rigor. La treta fue informar que la audiencia iba a realizarse a las 10, pero cuando la defensa se hizo presente, la declaración ya se había concretado y el detenido llevado nuevamente a su lugar de detención. Por eso, la Defensoría Regional denunció el hecho ante el fiscal regional Patricio Serjal.

A todas luces, la declaración sin defensor presente cuestiona la legalidad del trámite. La declaración comienza con una confesión que la víctima de violencia policial, no tenía obligación de hacer. "Yo salía de cometer un ilícito por calle Maipú, el policía estaba en la esquina de Maipú y Mendoza pero por calle Maipú, yo lo veo a él y le tiro la pistola, cae al suelo pero se la doy a él y corro hacia calle Mendoza en contramano en dirección a calle San Martín. Cuando voy corriendo, él tira un tiro al piso, se me cruza un transeúnte y me quiere meter una trabada y no caigo, el policía da la voz de alto, la trabada fue con anterioridad a la voz de alto. Y cuando no me caigo me tira un tiro por detrás, me pega en la espalda y yo caigo al suelo. Llega él, estaba temblando, vienen dos policías caminantes, y llaman a la segunda y cuando se llena de policías, recién ahí llaman al SIES", es decir a la ambulancia.

No hay necesidad de ser un avezado lector de páginas policiales para darse cuenta de lo "armado" que está el relato, del cual se arrepintió luego de firmarlo y al hablar con sus defensores. Pero igual denota el destrato y la violencia, que a todas luces para quienes lo redactaron, es más que tolerable. "El policía que me pega el tiro estaba a una distancia de dos o tres autos, creo que a menos de quince pasos", aseguró para agregar luego que una vez en el piso "no me pegaron, pero me apoyaron la rodilla donde tenía la herida", asegura el documento que bajo el título "Relato" entregó la fiscal Bartocci a la prensa.

 

"La maniobra ha desprotegido a la víctima, la ha privado de sus derechos de asesoramiento y representación."

 

La declaración en boca del detenido sigue así: "Me llevan al Hospital Provincial, la bala tocó el hígado. Después me llevan a la comisaría 2º, a la Unidad Nº 6 y después de ahí a la Unidad Nº 3. Me llama la atención que me tire un tiro en la espalda sin que tenga un arma de fuego. Era un día feriado y había mucha gente filmando. Hay un domo que me toma a mí, pero no hay ninguna cámara que enfoque cuando él me tira el tiro a mí" reseña la víctima de la bala policial. "No quiero agregar más nada. No fue mucho el tiempo que estuve en el piso y me llevaron al Hospital Provincial. Me dieron prisión preventiva sin plazo. La PDI (Policía de Investigaciones) me sacó las pertenencias, ropa y zapatillas. A mí me hicieron el test de pólvora para ver si había tirado, yo nunca tiré un tiro, solo arrojé el arma al policía, por eso me llama la atención que me tire de atrás sin que tenga un arma de fuego. El me quiso tomar los datos y yo lo insulté y ahí me dijo 'ojalá que me muera' (...) El policía que me detuvo es secretario del jefe de la comisaría segunda". Y como remate, la declaración sin defensores presentes, remata con una afirmación curiosa: "No me amenazó nadie en el Hospital ni en la Unidad Nº 3 tampoco".

El hecho tuvo lugar el 13 de febrero cuando O. fue acusado de haber cometido un robo y resultó baleado por la espalda por un oficial de policía. El jueves 15 de marzo a las 10, O. iba a ser trasladado desde su lugar de detención para prestar declaración testimonial en dicha Fiscalía y la Defensa Pública había solicitado participar con el objetivo de "informar y asesorar a su defendido respecto de las implicancias que sus dichos podían tener en la causa en la que cual estaba acusado de robo y de garantizar la legalidad y regularidad de la declaración testimonial, dado que en la legislación vigente en Santa Fe las víctimas tienen derechos en el proceso expresamente regulados", dicen el comunicado enviado por la Defensoría Regional que en Rosario lidera Gustavo Franceschetti.

Sin embargo, "al concurrir a la Fiscalía el personal de la Defensoría Regional a las 09.50, se informó que a la víctima de los disparos policiales se le había tomado declaración minutos antes y se había dispuesto nuevamente su traslado al lugar de detención, en una maniobra que ha desprotegido a la víctima, la ha privado de sus derechos de asesoramiento y representación y frustrado la intervención de la Defensa Pública en su rol protectivo en este tipo de procesos en los que se investigan episodios de violencia institucional".

El texto deja sentado que "la situación fue reprochada a la Fiscal Karina Bartocci por escrito del Defensor Regional y denunciada ante el Fiscal Regional Patricio Serjal ya que, adicionalmente, al día de la fecha la Defensoría aún no cuenta con una copia de la declaración de O. ni de la investigación, a pesar que sobre la misma no pesa secreto alguno". Y agrega que "el hecho ha sido registrado como mala práctica judicial en el Registro Provincial de Casos de Tortura, Tratos Crueles, Inhumanos y/o Degradantes, Abuso policial, Malas Prácticas y otras afectaciones a Derechos Humanos creado por la Defensoría provincial mediante Resolución 5/12".