VIOLENCIAS
La culpa es toda tuya
En Chaco, los femicidios de Magdali Romero y Fátima Florencio, quienes estuvieron una semana desaparecidas y fueron encontradas brutalmente asesinadas, vuelven a poner el foco en la desidia y el desamparo con el que trata el aparato institucional a los crímenes de género. El procurador de la provincia justificó los hallazgos porque las víctimas eran trabajadoras sexuales, en una provincia que tiene 22 mujeres desaparecidas en lo que va del año y ni una medida urgente para prevenir y hacer justicia por estos abusos. Pero la de Chaco no es una realidad aislada: el Estado sigue ignorando la violencia machista en todo el país y no hay políticas regionales dispuestas a frenarla.



















