El Presidente busca respaldos a su convocatoria contra el déficit
Todos unidos ajustaremos
Macri se mostró con el gobernador Schiaretti y reclamó “bajar los gastos de la política”. Todavía definen la convocatoria al ahora llamado Acuerdo Nacional para el Desarrollo, que esperan cuente con respaldo opositor.
El gobernador Juan Schiaretti y el presidente Mauricio Macri en el acto que compartieron en Córdoba.El gobernador Juan Schiaretti y el presidente Mauricio Macri en el acto que compartieron en Córdoba.El gobernador Juan Schiaretti y el presidente Mauricio Macri en el acto que compartieron en Córdoba.El gobernador Juan Schiaretti y el presidente Mauricio Macri en el acto que compartieron en Córdoba.El gobernador Juan Schiaretti y el presidente Mauricio Macri en el acto que compartieron en Córdoba.
El gobernador Juan Schiaretti y el presidente Mauricio Macri en el acto que compartieron en Córdoba. 
Imagen: Télam

“Hay que decirle la verdad a la gente y bajar los gastos de la política”, sostuvo ayer el presidente Mauricio Macri. Lo repitió dos veces en el día, montado cual jinete que cabalga sobre el ajuste. Primero fue en la inauguración de una estación de la línea H y luego fue en Córdoba, donde buscó el apoyo del gobernador Juan Schiaretti. El ministro del Interior, Rogelio Frigerio, precisó que la convocatoria de Macri a distintos sectores para sumarlos al plan de reducción del déficit fiscal incluirá diputados, senadores, gobernadores, entre una larga lista de dirigentes. Todavía no está definido si será una convocatoria del estilo que la que hizo en el CCK en octubre del año pasado cuando presentó ante 150 dirigentes el “reformismo permanente” (que se estrelló contra los idus de diciembre). O bien si la discusión pasará meramente por encuentros parlamentarios sobre el Presupuesto 2019. “El llamado va a ser para todos, esperamos que la respuesta sea positiva de todos los sectores. Nosotros no vamos a dejar a nadie de lado”, sostuvo Frigerio. 

En la Rosada, indican que el llamado Acuerdo Nacional para el Desarrollo no será solo un consenso sobre bajar el déficit fiscal –sobre lo que Macri no para de insistir– sino que también se le pedirá a los gobernadores que hagan más rebajas impositivas, y se tratarán otros temas institucionales y sociales, por lo que el oficialismo busca incluir a la Iglesia católica. 

El presidente lo comenzó a plantear apenas cerró el vencimiento de las Lebac (y antes del próximo) y lo repitió en cada oportunidad posible. Ayer en Córdoba dijo que hay que “sentarse con los gobernadores y los diputados a ver qué privilegios no corresponden y estamos pagando en el Presupuesto”. En un acto junto con Schiaretti, dijo que hay que “trabajar juntos por una Argentina sin privilegios, en la que todos asumamos nuestra responsabilidad”.

Más temprano, mientras inauguraba una estación de subte en Facultad de Derecho junto al jefe de Gobierno, Horacio Rodríguez Larreta,      Macri dijo: “Las transformaciones no son fáciles, sobre todo si son profundas”. E insistió en pedir un esfuerzo para lograr los cambios. Todo esto ocurre luego de que el oficialismo viviera días de zozobra con la corrida cambiaria, lo que los empujó a hacer cambios en la forma en la que se toman decisiones en el Gobierno –incluso, a modificar la composición de la mesa chica del PRO– y a lanzar esta convocatoria a la dirigencia.

A diferencia del de octubre del año pasado, este llamado nace de un momento de necesidad y no de uno de fortaleza, luego de resultar victorioso en las elecciones de medio término. En este caso, la invitación se hace en plena negociación con el FMI y busca dar una señal de que el Gobierno tiene el control de la situación y hay consenso en la dirigencia para volver a aplicar las recetas del Fondo y someterse a sus revisiones constantes. 

A los planteos del presidente se sumaron algunas precisiones por parte de su ministro del Interior (y nuevo integrante de esa mesa chica). “El presidente ha decidido convocar a todos los que tengan responsabilidad como dirigentes en el país, empezando por los gobernadores pero también a los representantes de los trabajadores, los empresarios y la Iglesia”, detalló el ministro, quien sostuvo que el Acuerdo Nacional para el Desarrollo buscará, como su nombre lo indica, consensuar “una hoja de ruta para este camino del desarrollo nacional que necesita la Argentina”. Contra las recomendaciones de algunos aliados, Frigerio descartó la posibilidad de que Macri haga cambios en el gabinete económico y nombre a un ministro de Economía de peso: “La Argentina ha tenido ministros fuertes y nos ha ido muy mal”, dijo. 

Frigerio también intentó ahuyentar las dudas que surgen de las condiciones que el FMI puso en el pasado a la Argentina. “No será una negociación de espaldas a la sociedad sino con total transparencia. Vamos al Fondo con nuestro programa de gobierno, con la posibilidad de pedir que nos financien este camino que hemos elegido, que tiene que ser firme, sólido, irreductible, hacia el equilibrio de las cuentas públicas. Vamos a llevar nuestro programa y vamos a defenderlo con toda nuestra fuerza”, aseguró.