Un relato en primera persona de la represión en el subte
"Vinieron a amedrentarnos"
Mónica Berrutti es guarda en la línea H e integra la comisión directiva del sindicato de metrodelegados. Estaba en el mismo vagón que Néstor Segovia, el secretario adjunto de ese gremio, en el que la Policía de la Ciudad arrojó gas lacrimógeno. En diálogo con Página/12 contó como fue la represión que le dejó como marca un moretón en su rostro.
Imagen: Twitter de @taligoldman

Mónica Berrutti es la que se asoma desde la cabina de la formación antes de hacer sonar la chicharra que indica el cierre de las puertas. Sus rastas rubias la distinguen y los pasajeros habituales la saludan. Ayer su rostro exhibía un moretón de la represión. "En el marco del plan de lucha con paros rotativos a las cuatro de la mañana notamos que empezaron a militarizar toda la estación, a las cinco bajó la Infantería, se apuestan en el andén, yo estaba en una de las formaciones manteniendo la medida de fuerza, (Néstor) Segovia en otra, detrás se pone la Policía de la Ciudad y empiezan a avanzar. Cuando los compañeros detectan que vienen a reprimirnos se acercan por el andén, bajan por la escalerita y se ponen detrás de los policías", relató sobre el inicio del operativo en la estación Las Heras.

"Se dan vuelta y empiezan a reprimir, y esas son las imágenes que circulan de ellos corriendo por las vías, es lo que toma la sociedad como información que da la policía, quieren mostrar que reprimieron porque los compañeros cortaron las vías y eso es imposible porque los trenes nunca se movieron", siguió relatando la trabajadora. "Ante las balas de goma y los gases empezaron a correr, no se subieron al andén porque era demasiado alto, lo hicieron por las vías", completó.

--¿Y a ustedes qué les pasó?

--Nos tiraron gas lacrimógeno adentro del tren, le pedimos al comisario si tenía una orden de desalojo o qué juez estaba interviniendo, nunca nos dio respuesta, sólo recibía información por teléfono. Cerca de las once le dijimos que dábamos el paro por concluido, íbamos a poner las formaciones en las cabeceras para a las 12 dar funcionamiento del servicio, pero lo único que le interesaba era llevarnos detenidas a las personas que estábamos en las cabinas.

--¿Qué pasó después?

--A pesar del gas que nos impedía respirar, bajamos, caminamos por el túnel y ahí la Infantería nos empieza a presionar con los escudos, se cae un compañero de la línea A, lo golpean, trato de ayudarlo y me pegaron en la cara con un puño, fue uno de la Infantería. A los pocos minutos se lo llevaban detenido a Segovia y a otros compañeros.

--¿Usted pertenece a la comisión directiva?

--Sí, y tengo cuatro telegramas con sanciones de la empresa. Hace un mes empezamos a abrir los molinetes, repartíamos café y fuimos viendo mucha solidaridad de los pasajeros con nuestro reclamo, el rechazo a una paritaria del 15 por ciento en tres pagos, con una inflación anual del 30. Hoy paraba también la E pero vinieron directamente acá a amedrentarnos. Entre nuestros reclamos está el rechazo al tarifazo, la extensión horaria del subte, la modernización del material rodante de la E que está en emergencia operativa. Los trabajadores del subte cuando hablamos de paritarias no sólo hablamos de plata para nuestro bolsillo. Y en cuanto a la representatividad, el 10 de abril la subsecretaría de Trabajo nos notificó también a Agtsyp. Nos presentamos dos veces a la compulsa y la UTA no fue, nosotros somos el 85 por ciento de los afiliados del subte.

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