El arzobispo porteño pidió que no se excluya a los pobres
El sermón que Poli le dio a Macri
En el Tedeum por el 25 de Mayo, el cardenal Mario Poli eligió un pasaje bíblico que señala que los ricos no deben ser indiferentes ante los pobres, además de citar al papa Francisco y señalar que en la Argentina "no sobre nadie". También expresó con contundencia el rechazo de la Iglesia Católica a la legalización del aborto.
Imagen: Télam

El mensaje del cardenal Mario Poli al presidente Mauricio Macri durante el Tedeum del 25 de Mayo tuvo dos tiros por elevación que cayeron en la coyuntura política. El primero tuvo que ver con la economía, y para ello eligió sugestivamente la historia de “Zaqueo”, un personaje bíblico. El segundo fue menos indirecto, le pidió una definición sobre el proyecto de legalización de la interrupción voluntaria del embarazo, que el 13 de junio se tratará en la Cámara de Diputados: “La defensa del inocente que no ha nacido debe ser clara, firme y apasionada”.

Como toda homilía, la de Poli estuvo llena de mensajes elípticos. En el primer tramo le habló a Macri de “Zaqueo”, el nombre de una autoridad de entre los recaudadores de impuestos que aparece en la Biblia. El de Zaqueo “era un oficio despreciable porque la mayor parte del dinero que recaudaban iba a para a las arcas romanas no sin retener una buena parte de los impuestos, de modo que se enriquecían notablemente”, les explicó el cardenal a la tropa de funcionarios sentadas en los primeros bancos del templo.

“Eran indiferentes al patriotismo de sus conciudadanos que luchaban por obtener la libertad de su pueblo humillado. Estas y otras actitudes les valieron el desprecio popular y eran considerados grandes pecadores”, enfatizó.

En la Biblia, “Zaqueo” era una suerte de usurero bueno o por lo menos culposo. Entonces, el mensaje de esa historia, resumió el religioso, es que “la indiferencia y el egoísmo de los ricos frente a la miseria de los pobres no pasan inadvertidos a los ojos de Dios”.

Después de contarle la historia del recaudador “Zaqueo”, hizo una reflexión con alusiones a las críticas que la cúpula católica plantea desde hace tiempo a la gestión de Cambiemos. “Confiamos solo en nuestra capacidad, en las estrategias, en las ecuaciones sin que dominemos todas las variables y nos afirmamos en nuestra corta experiencia sin tener en cuenta la memoria histórica del país”, disparó

Luego mencionó al “pueblo que todo lo toleró sin perder la esperanza de un mañana mejor confiando en una justicia distributiva largamente esperada”, y ahí entró de lleno en el mensaje de rechazo al proyecto de ley por la legalización del aborto que se discutirá el 13 de junio en la Cámara de Diputados: “La defensa del inocente que no ha nacido debe ser firme, clara y apasionada porque allí está en juego la dignidad de la vida humana, siempre sagrada”, sentenclió.

Luego fue más allá. Exhortó honrar “la grandeza de los padres de la Patria” y sostener, como la Iglesia Católica, que “vale toda vida, y ante el bello e inefable don de la concepción, si la propuesta es optar por una u otra, apostamos decididamente a que vivan las dos”.

Para reforzar su concepto, recordó que “el primer deber del Estado es cuidar la vida de sus habitantes” y “cuidar la vida de punta a punta de la existencia es querer ser Nación”.

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