Omar Perotti lanzó anoche de manera formal su carrera hacia la Casa Gris, la revancha que busca luego de la derrota que experimentó en 2015, cuando se postuló junto a Alejandro Ramos. Ahora siente que es su hora, con Cambiemos en baja y sin candidato definido, y con el Frente Progresista empantanado en la imposibilidad de sacar adelante la reforma constitucional y, por ende, la chance reeleccionista de Miguel Lifschitz. "Es mi decisión gobernar la provincia de Santa Fe", enfatizó.

En ese contexto, el rafaelino volvió a elegir Rosario para dar su primer paso en público, y la señal de que está dispuesto a abrazar a todos en el mosaico político, no solo del peronismo sino más allá también (sólo el socialismo es su límite). Por esto será que les mandó un "bienvenidos al tren" a un vasto abanico que va desde el kirchnerismo hasta un extrapartidario como el massista Alejandro Grandinetti, sin olvidarse de María Eugenia Bielsa, ahora que ha vuelto a insinuarse en las gateras del PJ. Pero ninguno de esos, ni otros referentes del PJ, se mostraron anoche en el auditorio de Pueyrredón al 700. Allí juntó al germen de lo que serán sus equipos técnicos.

"Empieza la construcción del proyecto Santa Fe, una modalidad que se extenderá a los 19 departamentos, una convocatoria a profesionales, técnicos, vecinos, a generar propuestas", explicó el senador sobre lo que será su agenda en junio y julio. "Uno conoce la provincia, pero es una etapa en la que hay que escuchar, actualizar el diagnóstico. El cambio de política económica genera en distintos lugares reacomodamientos de realidades y miradas diferentes", completó.

"Sin duda esto es el primer paso de la postulación. Yo soy senador nacional, recorro la provincia como lo he hecho el año anterior, pero no oculto mi voluntad y decisión de gobernar la provincia de Santa Fe. Entonces, generar equipos es una decisión política. Santa Fe no puede improvisar. El que gobierne tiene que llegar con equipos, con propuestas muy afinadas para empezar el primer día de trabajo a poner a Santa Fe en el lugar de protagonismo que debe recuperar", dijo a la prensa.

La manera en la que piensa llegar al sillón de Estanislao López, por lo pronto, es -como dijo un operador- "construyendo por abajo y con todos, sin cerrarle la puerta a nadie". Puesto a referirse sobre los últimos movimientos de la ex vicegobernadora María Eugenia Bielsa, Perotti le habló a todos y hasta a por quienes no se le preguntó: "Cada uno que ha manifestado voluntad política... Claudia Giaccone, María de los Angeles Sacnun, Alejandra Rodenas, Alejandro Grandinetti, Marcos Cleri, Leandro Busatto, María Eugenia... son bienvenidos a esta recorrida de la provincia de Santa Fe. Son dirigentes valiosos cada uno en su sector. Seguramente, tendrán un contacto con todos los santafesinos y es bueno que enriquezcan el mensaje. Tienen mi respeto cada uno de ellos, con la misma vocación que la mía, y será la ciudadanía que después irá posicionando a cada uno camino al 2019".

¿Por consenso o por internas? "Eso -respondió- lo definirá la gente. Lo que mejor ayude a una visión de conjunto. Es un momento en el que hay que conducir la diversidad. Mientras más amplitud y expresiones tengamos será mejor la propuesta y el vínculo con todos los santafesinos".

También le dejó a "la gente" la suerte del gobernador Lifschitz con su sueño reeleccionista vía reforma constitucional. Reiteró aquello de que en todo caso en la elección general de 2019 se incluya una boleta extra por el "sí" o el "no" a la reforma. "Así ya no serían dos tercios sino la unanimidad del pueblo santafesino la que se pronuncie, y no un acuerdo de pocos y a las apuradas", concluyó.