Un tamagochi sexual

Ahora, al menos en mi realidad de mujer heterosexual que se separó y tuvo que volver al ruedo, me encuentro con que sale mucho el levante por chat, y si bien puede ser divertido, a veces es bastante extraño. 

Hay momentos donde no estás en la misma sintonía pero le ponés onda porque el pibe te parece interesante. Te dice: “Contame qué tenés puesto, qué estás haciendo”. Y vos respondés: “Acá, tirada en el sillón, en tanga, tomando una copa de vino”. Y la verdad es que estás en joginetta haciéndote unos mates. 

Para mí es muy importante la foto de perfil. No por una cuestión de belleza, sino porque es rarísimo estar chateando con un dibujo animado, una mascota o está el que pone su foto de cuando era niño, o sea: estoy hablando con un pibe que me escribe desde los años 80!

También está ese con el que generás confianza, hablás todo el día, se vuelve intenso pero copado, y en algún momento pinta un chat erótico. Pero nunca lo llegás a conocer: es un tamagotchi sexual. No sabés si darle de comer cada tres horas, o si hablarle porque se deprime. Y en algún momento desaparece y se muere, porque no existe.  

O el “pibe selfie”, ese narcisista que te quiere mandar la foto de su pija a toda costa. Que no sabés si te quiere dar realmente, si pretende calentarte, o simplemente le excita sacarse una foto de su chota y mandarla. Y en ese caso te dan ganas de decirle: “Hacé un meme y viralizala, y déjame en paz”.

Al principio no entendés bien como viene la mano. Decís “Ok, me puso un me gusta en Facebook, me mandó un mensaje directo por Twitter y ahora que entramos en confianza, me manda una foto de su pija!!! No sé qué piensan que hacemos con esas fotos. Si creen que las coleccionamos, que las intercambiamos entre nosotras: “Yo tengo una circuncidada!” “Ay, mirá, yo tengo una curva”, “Dejá, la del micropene ya la tengo!”.

O está el que te pide que le mandes una foto vos. Y digamos la verdad:¡Es muy difícil! Si para una selfie de cara sacamos veinticinco tomas imaginate una de ahí abajo. Sacáscuarenta y ocho, le ponés distintos filtros, te levantás a buscar una pincita de depilar para arreglar algo, la ponés en blanco y negro y no te convence. ¡Selfie de concha no sale! ¡Googleo una y te la mando!

Yo creo que para estos casos debería existir un autocorrector, pero de contenido. Que te sugiera cosas cuando estás chateando. Que te avise si ya estás poniendo mucho JAJA, si estás llevando la charla para un lugar que no da, o que; si ya estás en el chat erótico, te guíe un poco, porque en ese momento estás caliente y te parece que cualquier cosa está bien, pero al otro día, cuando lo leés, decís: “Nooooooo¡Me hackearon el teléfono!”

* Guionista y comediante. Se presenta el viernes 20 de julio, a las 23, en Teatro Chacarerean, en Nicaragua 5655, con Alessandra Rampolla de invitada.

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