Declaración por Viroche


A un mes de la muerte del cura Juan Viroche, en una parroquia de Cruz Alta en la provincia de Tucumán, la Comisión Nacional de Justicia y Paz (CNJP) emitió una declaración en la que denunció que “el dinero que mueve el narcotráfico está manchado con sangre de los pobres”. Aquella comisión religiosa, que depende del Episcopado y que cuenta con el asesoramiento del monseñor Jorge Lozano, aseguró que la “trágica muerte” –de acuerdo con las consideraciones expuestas en el informe– del padre Viroche fue producto de su enfrentamiento “con valentía a las mafias que manejan el narcotráfico, y que lo habían amenazado a él y a otras personas de su comunidad”, expresó la CNJP. Viroche, de 46 años, fue hallado ahorcado el 5 de octubre pasado en la parroquia de Nuestra Señora del Valle de La Florida y desde aquel momento, la Justicia no descarta las hipótesis de suicidio o un crimen cometido. Por su parte, la comisión expresó su posición frente a la problemática del narcotráfico: “Las mafias, que lucran con la muerte al dedicarse al narcotráfico, no dudan en amenazar o incluso matar a aquellos que consideran un obstáculo a sus mezquinos intereses. El narcomenudeo cuestiona la cultura del trabajo y las drogas afectan gravemente la salud de muchos niños y jóvenes, por eso ninguna lucha contra el narcotráfico podrá ser exitosa sin inclusión y desarrollo social”, reflejó el texto de la CNJP.

 

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