Barrabrava acusado de matar a Jonatan Funes
Cayó el Jija, prófugo por un crimen
Lo prendieron mientras hacía compras. Lo relacionan con Los Monos.Lo prendieron mientras hacía compras. Lo relacionan con Los Monos.Lo prendieron mientras hacía compras. Lo relacionan con Los Monos.Lo prendieron mientras hacía compras. Lo relacionan con Los Monos.Lo prendieron mientras hacía compras. Lo relacionan con Los Monos.
Lo prendieron mientras hacía compras. Lo relacionan con Los Monos. 
Imagen: Prensa Ministerio de Seguridad

Emiliano “Jija” Avejera se había mantenido prófugo desde el 5 de febrero pasado, cuando tres hombres en una Ford Ecosport emboscaron en el empalme de la ruta 14 y la A0-12 a Jonatan “Bam Bam” Funes, que volvía de visitar a sus hermanos Alan y Lautaro en la cárcel de Piñero. La Policía de Investigaciones lo sorprendió ayer mientras hacía compras en un minimarket de la ciudad Córdoba y lo aprehendió por orden del fiscal de Homicidios Florentino Malaponte. Le habían encontrado el rastro hacía algunas semanas, revelaron desde el ministerio de Seguridad.

Jija fue señalado por la novia de Bam Bam Funes como el hombre que bajó de la Ecosport y corrió al joven hasta ejecutarlo con varios balazos. Luego, encaró a la chica y le advirtió que la dejaba viva para que contara lo ocurrido. Mientras tanto, fueron surgiendo detalles de este muchacho que no era ningún habitué de la tribuna de Newell’s pero que desde octubre de 2016 fue colocado como jefe de la barrabrava a instancias de Ariel “Guille” Cantero, cabecilla de la banda Los Monos. La asunción de Avejera fue el cierre de una violenta disputa por el control del paravalanchas en la que perdieron Nelson Saravia (heredero de Diego “Panadero” Ochoa cuando cayó preso) y en la que en veinte días de junio de aquel año mataron a otros dos aspirantes a jefe: Matías Franchetti y Maximiliano La Rocca. Por aquellos días, una bandera en la tribuna del hipódromo presentaba a “La banda de JJ”, en alusión a Jija. Mandó ahí hasta el partido de Newell’s contra Colón, en febrero pasado, en la víspera del crimen de Funes. Aquella noche había sido visto en los parrilleros del Coloso y luego se perdió de vista. Ayer la policía lo prendió en Córdoba.

Tu navegador tiene deshabilitado el uso de Cookies. Algunas funcionalidades de Página/12 necesitan que lo habilites para funcionar. Si no sabés como hacerlo hacé CLICK AQUÍ