Denuncia de la comunidad árabe tras los arrestos
"Acá hubo un mensaje de disciplinamiento”
Paola, la madre de los detenidos, durante la conferencia de prensa.Paola, la madre de los detenidos, durante la conferencia de prensa.Paola, la madre de los detenidos, durante la conferencia de prensa.Paola, la madre de los detenidos, durante la conferencia de prensa.Paola, la madre de los detenidos, durante la conferencia de prensa.
Paola, la madre de los detenidos, durante la conferencia de prensa. 
Imagen: Captura de pantalla

La comunidad árabe en la Argentina repudió esta tarde las detenciones de dos jóvenes acusados de ser parte de Hezbollah y adelantó una posible denuncia contra el Estado nacional. Así lo hizo saber en una conferencia de prensa en la Federación de Entidades Árabés (Fearab), en la que hubo críticas al gobierno nacional, al que apuntaron por mandar "un mensaje de disciplinamiento".

Aalberto Assad, presidente de la Fearab, encabezó el encuentro ante la prensa, acompañado de otros referentes de la colectividad, como el imán Karim Abdul Paz y el abogado Ismail Jalil, que patrocina a los hermanos Abraham Salómón, Axel Ezequiel de 23, y Kevin Gamal, de 26, detenidos en Floresta por orden del juez federal Sebastián Ramos. También estuvo Paola, la madre de los arrestados. 

“Nos pueden acusar de muchas cosas, menos de portar armas”, arrancó Jalil, quien dijo que la colectividad “tiene moral, respeto, arraigo, honestidad, lo que nos distingue de quienes nos persiguen”. Aseguró que el Gobierno es “un esclavo con látigo del gobierno norteamericano” y que actúa “en base a hipótesis de conflicto que no tienen nada que ver con los argentinos”.

Jalil anticipó que “evaluamos hacer una denuncia al Estado por la persecución a una comunidad, por su origen y forma de pensar”. Agregó que “nos declararon una guerra de baja intensidad y determinaron un enemigo: el trabajador pobre que reclama, condiciones que reúne esta comunidad”. El abogado apuntó al hecho de que los hermanos hubieran viajado al Líbano . “A un italiano no le preguntan cuando viaja allá, parece que visitar familiares es un delito en los musulmanes”, dijo.

Señaló que el fiscal Guillermo Marijuan constató viajes a Qatar y Turquía y remarcó que “eran las escalas de los vuelos” al Líbano, que los dos jóvenes hicieron uno en dos oportunidades y el otro en cuatro, “en grupo para abaratar costos”. Añadió que Gamal viajó a Irán “para conocer su religión y le dieron un certificado en el que se ve su calidad de musulmán estudioso” y que uno de su viajes “fue para agradecer haberse curado de una enfermedad”.

El abogado también se refirió al origen de la causa. “La DAIA denunció en enero un mail anónino que mostraba a Gamal en un gimnasio con AK-47 de asalto, como si fuese un ejercicio de entrenamiento de Hezbollah. La causa avanzó ocho meses después por el conflicto de competencia entre la justicia porteña y la federal, que se la quedó”. Jalil afirmó que en medio de eso “hicieron trabajo de inteligencia” y que en la causa afirman que el local de productos de limpieza de los hermanos no justifica con sus ingresos los viajes a Medio Oriente por la cantidad de calientes que entran y salen. “Es patético que ignoren que hay ventas a domicilio, y uno de esos clientes es, y lo decimos con orgullo, la escuela judía de la calle Bahía Blanca”.

En otro pasaje habló de las armas halladas en la casa de los Abraham Salomon. “Son un Mauser de los años 20, un rifle de aire comprimido y diez armas, con documentación en regla, nunca salieron de la casa”. Y añadió: “Hablan de un afiche con la cara de un referente de Hezbollah en la casa. Yo viajé a Cuba y me traje el afiche de Fidel y el Che. Acá hubo un mensaje de disciplinamiento”.

Sobre el estado de la causa dijo que el juez Ramos imputa tenencia de armas y acopio de municiones y que rechazó excarcelarlos. “Están en Comodoro Py y los van a llevar a una unidad penitenciaria. Cometieron el error de decir que son argentinos, árabes y musulmanes, una condición de la que están orgullosos y lejos están de ser terroristas”. Y cerró: “Quiero un diálogo sin rehenes, que devuelvan a los chicos, no me someto a ninguna extorsión”.

A su turno, Paola, la madre de los dos jóvenes dijo que “toman mi religión como delito, y yo amo a mi país, la Argentina”. Incluso recordó que un primo hermano combatió en la guerra de las Malvinas. “Respeto todas las religiones, no voy a negar mi religión ni a irme del país”.

Finalmente, Karim Abdul Paz aseguró que “nos tomaron por sorpresa” y por eso “hay diferentes opiniones en la comunidad” sobre qué hacer. “Hay que escuchar las dos campanas, estamos muy inclinados a escuchar una sola campana, y hay que oír todas las voces para actuar con inteligencia y sensatez”. Criticó que “entraron con comandos antiterroristas y dicen que es para investigar”. Manifestó que “no son terroristas sino argentinos musulmanes, gente de bien” y se dirigió a las autoridades: “Vayan e investiguen donde tienen que investigar”.

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