Los jefes de Estado tuvieron que dejar atrás diferentes conflictos para venir a la Argentina
Un respiro para los problemas cotidianos
Mientras Trump intenta frenar la caravana y entra en guerra comercial con la China de Xi, Putin se pelea con Ucrania, May tambalea por el Brexit, Merkel se va, los chalecos amarillos jaquean a Macron, Erdogan y el príncipe saudí Bin Salman se enfrentan por Khasshoggi, y la recesión persigue al gobierno de facto de Temer.

GRAN BRETAÑA, THERESA MAY

El laberinto del Brexit

En el primer viaje de un líder del gobierno británico a Argentina desde la Guerra de las Malvinas en 1982, Theresa May probablemente tendrá su cabeza en Londres. Luego de haber conseguido el apoyo de los veintisiete países de la Unión Europea (UE) al acuerdo para el Brexit, May enfrentará una votación crucial en el parlamento británico. El próximo 11 de diciembre tendrá que conseguir el apoyo de un parlamento que se muestra escéptico. Al menos 90 legisladores conservadores británicos ya dijeron que rechazarán el texto por calificarlo como un acuerdo que deja a Reino Unido en peor situación que la actual. En caso de salir de la UE, Londres dependerá mucho de un acuerdo de libre comercio con su aliado Washington. En medio de una difícil y aún no definida salida, la ministra británica conservadora se negó ayer a revelar sus planes en caso de que el Parlamento rechace su acuerdo de Brexit –en principio se especula que las opciones pueden ser una elección general o un segundo referéndum–. Cuestionada por esa posibilidad, May dijo que los legisladores deben olvidarse del resto de las opciones y centrarse en debatir la propuesta planteada. Reconoció, no obstante, que si el acuerdo al que se oponen parte de los conservadores y la oposición es descartado, se tendrán que tomar decisiones y se acelerarán los preparativos para una salida drástica del bloque, el 29 de marzo.

 


TURQUÍA, RECEP TAYYIP ERDOGAN

Tensión con Arabia Saudita

Turquía, precisamente el consulado de Arabia Saudí en Estambul, fue el lugar donde el dos de octubre asesinaron al periodista saudí Jamal Khashoggi. Luego de varias investigaciones, la CIA afirmó que el reportero del The Washington Post fue asesinado por orden del príncipe del reino árabe. Si bien Erdogan no culpó abiertamente al príncipe Mohammed bin Salman, sostiene que la orden de asesinato vino de los más altos niveles. Además, el viernes pasado Erdogan criticó a Trump por hacer la vista gorda ante el asesinato. El mandatario turco denuncia que Trump dio su apoyo inquebrantable a Riad en nombre de los intereses comerciales de Washington. Por este conflicto, Erdogan confirmó que no se reunirá con su par saudí. En cuanto al ámbito económico, el presidente turco llega a la cumbre en uno de los peores momentos. La diplomacia entre Estados Unidos y Turquía quedó afectada meses atrás luego de los aranceles impuestos por la Casa Blanca. La relación entre ambos estados se dañó por el caso del pastor  estadounidense, Andrew Brunson. El evangélico fue detenido hace dos años en Turquía acusado de realizar espionaje y terrorismo. Luego de muchas idas y vueltas un tribunal turco lo liberó. Sin embargo, las sanciones económicas ya estaban en marcha. En Turquía todavía quedan cuatro estadounidenses detenidos, entre ellos, un científico de la Nasa y tres empleados de legaciones diplomáticas.

 


EE.UU., DONALD TRUMP

El muro y la caravana 

Diez años después de la primera cumbre del G20 que prometió defender el multilateralismo, Donald Trump aparece en Buenos Aires como promotor del “America First” (“Estados Unidos primero”) y con una fuerte agenda proteccionista. Además, el magnate neoyorquino llega en medio de un conflicto migratorio que tiene en vilo a la frontera con México. Hace dos meses cerca de 3000 personas salieron en una caravana desde Honduras, con destino a Estados Unidos, y con la expectativa de encontrar un lugar mejor a las situaciones de violencia y hambre que según ellos vivían en sus países. La caravana pasó por Guatemala y el Salvador donde se fueron sumando más centroamericanos, hasta que un total de 6000 llegó hace dos semanas a Tijuana, la frontera mexicana con Estados Unidos. Desde el inicio de la caravana, Trump advirtió que no permitirá que los migrantes entren a su país, y envió a más de 6000 soldados a la frontera. En la misma línea ayer volvió a amenazar con cerrar el gobierno si el Congreso no aprueba un presupuesto para construir el muro, su principal promesa de campaña. Sin embargo, luego de las últimas elecciones legislativas los demócratas recuperaron la mayoría en la Cámara, mientras que los republicanos lograron aumentar su mayoría en el Senado. Por lo tanto, con la nueva composición parlamentaria que comenzará a funcionar el próximo tres de enero, para Trump será más difícil conseguir apoyo.  


FRANCIA, EMMANUEL MACRON

Los amarillos le ganan la calle 

Emmanuel Macron llegó a Buenos Aires en uno de los peores momentos de su gobierno. En las últimas semanas, las manifestaciones de los denominados “Chalecos amarillos” tomaron las calles de París en rechazo al alza de los precios del combustible y a la pérdida de poder adquisitivo. Respaldado principalmente por quienes viven en la periferia, provincias o zonas rurales, el movimiento tiene el apoyo del 73 por ciento de la población, según el último sondeo de Elabe. Son llamados de este modo por el uso de chalecos reflectantes de ese color que son obligatorios para los conductores desde 2008. Esta semana, luego de una reunión con el mandatario francés, uno de los voceros del movimiento afirmó que no ve una voluntad del gobierno de cambiar las cosas. Hace pocas semanas, Macron sufrió otro golpe, esta vez en su relación con Estados Unidos. En el marco de las celebraciones del centenario de la Primera Guerra Mundial, Trump lanzó críticas contra su par francés. En un mensaje en Twitter, el magnate neoyorquino consideró insultante la sugerencia de Macron de construir un ejército europeo. Este mensaje tuvo lugar luego de fuertes denuncias de Trump hacia la Unión Europea (UE) por considerar que la UE no contribuye lo suficiente a la OTAN. En su participación en la Cumbre, Macron se esforzará en preservar el Acuerdo de París sobre el clima y por avanzar en una reforma de la Organización Mundial del Comercio (OMC). 


ALEMANIA, ANGELA MERKEL

Migración y multilateralismo

A diferencia del anterior G20 de Hamburgo en 2017, la canciller alemana, está más débil en la escena internacional. Con un crecimiento esperado del PIB de 1,8 por ciento en 2018 y 2019, y una tasa de desempleo históricamente baja (cinco por ciento), Alemania se muestra sólida en parte gracias a sus grandes excedentes comerciales. Consciente de su economía exportadora y opuesta a cualquier medida que pueda socavar el libre comercio, Merkel defenderá una vez más el multilateralismo. Recientemente afirmó que no optará por la reelección como líder de la Unión Cristianodemócrata (CDU), partido que preside desde 2000, y que tampoco será candidata a canciller al final de la presente legislatura, en 2021. En un intento de responder al conflicto migratorio que tiene en vilo a toda Europa, esta semana el Parlamento alemán respaldó el Pacto Mundial para la Migración de la ONU. El texto fue respaldado por el bloque conservador de la canciller y sus socios socialdemócratas. Si bien el pacto no es vinculante, se propone como una solución global “al desafío humanitario y político que suponen los flujos migratorios”. Al margen de la Cumbre del G20, Merkel tendrá reuniones con el presidente argentino, Mauricio Macri, el ruso, Vladimir Putin y el mandatario de Estados Unidos, Donald Trump. Por un problema técnico en su avión, la canciller se vio forzada a pasar la noche en Colonia (Alemania) y retrasar su llegada a Buenos Aires.


ARABIA SAUDITA, MOHAMED BIN SALMÁN

El fantasma de Khashoggi

El príncipe saudí, Mohamed bin Salmán, llega precedido por el escándalo de la muerte de Khashoggi, es una de las figuras más controvertidas del G20. Llegó a Argentina el miércoles, mismo día en que la ONG internacional Human Rights Watch presentó una denuncia en su contra. La ONG lo responsabiliza de una serie de violaciones al derecho internacional por la participación de Arabia Saudita en la guerra en Yemen desde 2015. La organización lo culpa de ataques sobre objetivos civiles y de hacer un bloqueo que dejó a millones de personas con limitado acceso a alimentos, combustible y medicamentos. A pesar de los repudios internacionales, el príncipe mantiene el inquebrantable apoyo de Estados Unidos. En este sentido, el secretario de Estado de EE.UU, Mike Pompeo, insistió ayer que no hay información directa que conecte al príncipe heredero con el asesinato del periodista. Además, advirtió que sería un grave error dañar por ello la relación con Riad. Por otro lado, Pompeo defendió la implicación de Washington en el conflicto de Yemen, en el que  fallecieron 10.000 personas. Este conflicto se convirtió en la mayor crisis humanitaria del momento. Allí Estados Unidos tiene un papel clave en el apoyo a la coalición liderada por Arabia Saudí contra los rebeldes hutíes. Según Pompeo, abandonar el apoyo a Yemen haría un daño irreparable a la seguridad nacional de EE.UU.


BRASIL, MICHEL TEMER

Golpe, recesión y proscripción

Michel Temer: el presidente de facto que asumió luego del golpe parlamentario a la presidenta Dilma Rousseff, transita sus últimas semanas de mandato con muy baja popularidad. En su gobierno se realizó el primer paro nacional después de 20 años en rechazo, principalmente, a sus medidas de austeridad: la reforma previsional y laboral. El hecho reciente que puso a Brasil en el ojo de la tormenta fue la prisión del ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva, un hecho que influyó en la reciente victoria de Jair Bolsonaro. El líder del Partido de los Trabajadores (PT) encabezaba todas las encuestas presidenciales al momento de ser encarcelado en Curitiba. Luego de una ardua pelea judicial por liberarlo donde se pronunciaron en su favor varios organismos internacionales de derechos humanos, el Tribunal Electoral de Brasil decidió proscribir su candidatura. Lula fue condenado a 12 años y un mes de prisión por el juez de segunda instancia, Sérgio Moro. Una causa en la que el líder del PT alega la inexistencia de documentación probatoria y que denuncia que es un claro hecho de persecución política. Esta demanda se le suma otra que se hizo pública la semana pasada y que incluye también a Rousseff y otros referentes petistas. Luego de la elección que llevó al ultraderechista Jair Bolsonaro al Palacio del Planalto, Moro fue beneficiado con la cartera de Justicia. Con varios militares en su gobierno, Bolsonaro profundizará las políticas neoliberales.

 


RUSIA, VLADIMIR PUTIN

Refuerzos para Crimea

Con una economía estabilizada desde la crisis de 2014-2015 (baja inflación, déficit controlado), el presidente Vladimir Putin será también figura clave. Su país está en el centro de los principales problemas internacionales: la guerra en Siria, la crisis con Ucrania o las tensiones ruso-estadounidenses. El jefe de Estado ruso llega al G20 en medio del conflicto con los barcos ucranianos, un asunto que provocó que Trump anunciara la cancelación de la reunión que ambos tenían prevista para este fin de semana. El domingo pasado, buques de guerra rusos interceptaron y dispararon en el estrecho de Kerch, que une los mares negros y de Azov, contra tres barcos ucranianos acusados por Moscú de entrar sin permiso en aguas territoriales rusas y arrestaron a sus tripulaciones. Mientras tanto, el Ejército ruso anunció el refuerzo de sus defensas antiaéreas en Crimea. Las tensiones entre Rusia y Ucrania se dispararon tras la destitución del presidente pro ruso Viktor Yanukovich por una revuelta popular por Occidente a fines de 2013. A la crisis siguió la anexión rusa de Crimea, y luego separatistas rusoparlantes tomaron control de dos provincias del este de Ucrania, fronterizas con Rusia, en las que proclamaron las llamadas repúblicas populares independientes. Actualmente, Kiev y Occidente acusan a Rusia de apoyar a los separatistas con armas, tropas y dinero, pero el Kremlin lo niega.

 


CHINA, XI JINPING

Un contraataque a los aranceles

Es una de las figuras centrales del evento, sobre todo por su reunión con Trump en medio de la escalada arancelaria de la guerra comercial y un posible acuerdo entre las dos potencias. En julio, Estados Unidos inició el conflicto comercial al imponer un aumento de los aranceles a la importación de productos chinos. El gravamen afecta a 279 productos chinos, incluidos productos químicos, motocicletas, velocímetros y antenas. China, por su parte, no tardó en responder. Apenas Xi Jinping conoció la medida, advirtió a la Casa Blanca que no abriese la Caja de Pandora. China respondió de inmediato con aranceles del 25 por ciento sobre la misma cantidad de productos estadounidenses, como productos químicos y combustible diesel.”Tenemos que seguir haciendo los contraataques necesarios”, se defendió entonces el presidente Xi. Este año, además, China tuvo un papel importante en el apoyo al líder norcoreano Kim Jong-un en el deshielo de las relaciones con Corea del Sur. Kim manifestó el compromiso con la desnuclearización en la península y se dijo dispuesto a celebrar encuentros con otros países, además de su histórica reunión con el presidente de Estados Unidos. En un intento de defenderse del proteccionismo, esta semana Xi firmó, junto con el presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, una declaración que relanza la relación estratégica integral y defiende la apertura económica y la globalización. 

 


Asistencia casi perfecta

El único jefe de Estado del G20 ausente con aviso en Buenos Aires es Joko Widodo, el presidente de Indonesia, quien no explicó oficialmente el motivo y cuyo pais estará representado en la cumbre por el vicepresidente Jusuf Kalla. Además del anfitrión de la cumbre de líderes, el presidente argentino Mauricio Macri, estarán presentes los primeros ministros de Japón, Shinzo Abe; de Italia, Giuseppe Conte; de Canadá, Justin Trudeau; de Australia, Scott Morrison, y de India, Narendra Modi. También participarán del foro los presidentes de Corea del Sur, Moon Jae-In; de Sudáfrica, Cyril Ramaphosa; de México, Enrique Peña Nieto; de la Comisión Europea, Jean-Cleaude Junker. Aunque no forma parte del grupo de los 20, también asistirá a la cumbre el presidente del gobierno de España, Pedro Sánchez, en calidad de invitado permanente. Además, el presidente chileno, Sebastián Piñera, y el primer ministro de Países Bajos, Mark Rutte, participarán como invitados por el presidente Macri, derecho que tiene por ser el anfitrión. También, por fuera del grupo de los 20 países más poderosas del mundo, se harán presentes en Buenos Aires el primer ministro de Singapur, Lee Hsen Loong, en representación de la Asociación de Naciones del Sureste Asiático; Macky Sall, presidente de Senegal, en representación de la Nueva Alianza para el Desarrollo de África; Paul Kagame, presidente de Ruanda, en representación de la Unión Africana, y Andrew Holness, primer ministro de Jamaica, en representación de la Comunidad del Caribe. La Unión Europea, por su parte, tendrá otro enviado, Donald Tusk, presidente del Consejo Europeo.


 

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